Starship, SpaceX
El cohete Starship abrió un agujero en la ionosfera, según nueva investigación Imagen: Joe Marino/UPI/Shutterstock.

En noviembre de 2023, durante el segundo vuelo de prueba del cohete Starship de SpaceX, se produjo un hecho inesperado que dejó una marca en la atmósfera superior de la Tierra. Un nuevo estudio ha revelado que la explosión del cohete provocó la formación temporal de un «agujero ionosférico».

Starship abrió un agujero en la ionosfera

El cohete Starship, el más grande y poderoso jamás construido, fue lanzado el 18 de noviembre de 2023 desde Starbase, las instalaciones de prueba de SpaceX en Boca Chica, Texas. A tan solo cuatro minutos del despegue, la primera etapa del cohete, encargada de propulsar la nave durante los primeros momentos del vuelo, se separó como estaba previsto. Sin embargo, poco después de su desprendimiento, explotó de manera inesperada antes de poder realizar su descenso controlado de regreso a la Tierra.

No obstante, este incidente no fue el único. Minutos después, el resto del cohete experimentó una explosión aún más grande a unos 150 kilómetros sobre la superficie terrestre. El fenómeno fue descrito por SpaceX como un «desmontaje rápido no programado». Elon Musk explicó que si el cohete hubiera estado equipado con una carga útil adecuada, es posible que hubiera alcanzado la órbita, aunque no logró completar el vuelo previsto.

El estudio, publicado el 26 de agosto de 2024 detalla los efectos de la explosión en la ionosfera, la capa de la atmósfera que se encuentra entre 80 y 650 kilómetros sobre la superficie terrestre. Esta región está formada por gases ionizados, es decir, gases que han perdido electrones y se han convertido en plasma. La investigación revela que la explosión del Starship creó un agujero temporal en esta capa.


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El líder del estudio, Yury Yasyukevich, físico especializado en la ionosfera en el Instituto de Física Solar-Terrestre (ISTP) de la Academia Rusa de Ciencias, hizo énfasis la singularidad de este evento. Si bien los agujeros en la ionosfera pueden formarse como resultado de interacciones químicas entre el combustible de los cohetes y la atmósfera, este es el primer caso registrado en el que un agujero de este tipo ha sido provocado por un evento catastrófico como una explosión causada por el ser humano.

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El agujero, aunque temporal, fue monitoreado por varios satélites y estaciones terrestres internacionales, que observaron la perturbación durante un lapso de 30 a 40 minutos. Aunque la ionosfera se recuperó completamente después de este periodo, el tamaño máximo que alcanzó el agujero aún no ha sido determinado con precisión.

A medida que más cohetes son enviados al espacio, es fundamental comprender los efectos que estos tienen sobre las capas superiores de la atmósfera. La ionosfera desempeña un papel importante en la transmisión de señales de radio y GPS, y alteraciones temporales como la creada por el Starship podrían tener consecuencia en las comunicaciones y la navegación satelital. Aunque la ionosfera se recuperó rápidamente tras el incidente, los científicos advierten que es necesario investigar más a fondo para comprender las posibles repercusiones a largo plazo de estos eventos.

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