
La noche de Año Nuevo podría venir acompañada de auroras causadas por una intensa tormenta geomagnética categoría G3.
El Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA acaba de emitir una alerta de tormenta geomagnética que hasta el momento ha sido clasificada como categoría G3 (fuerte). Esta tormenta fue provocada por recientes eyecciones de masa coronal (CME) emitidas por el Sol y como consecuencia podría iluminar los cielos con auroras boreales visibles en latitudes más bajas de lo normal.
Actualmente el Sol está en su ciclo de máximo solar, un período en el que se intensifica su actividad. Según las alertas de la NOAA, entre el 29 y el 30 de diciembre, se registraron varias erupciones solares de clase X, las más potentes en la escala de actividad solar. Estas erupciones liberaron una gran cantidad de plasma y partículas cargadas, conocidas como eyecciones de masa coronal, algunas de las cuales se dirigen hacia la Tierra.
Cuando estas eyecciones alcanzan nuestro planeta, interactúan con su campo magnético y generan tormentas geomagnéticas. Aunque estas eyecciones de masa coronal no impactarán directamente, su proximidad a nuestro planeta podría ser suficiente para provocar auroras boreales y australes. Sin embargo, la intensidad exacta de las tormentas sigue siendo incierta y solo podrá determinarse con mayor precisión poco antes de que lleguen.
Las auroras no son el único efecto de las fuertes tormentas geomagnéticas, estas también pueden provocar fluctuaciones en las redes eléctricas en altas latitudes y afectar las comunicaciones por radio y los sistemas satelitales.
¿Cuándo y dónde serán visibles las auroras?

Tras la alerta de tormenta geomagnética categoría G3 para el 31 de diciembre, se prevé que podría haber auroras boreales visibles a latitudes más bajas de lo habitual. En Estados Unidos, podrían observarse hasta Iowa, mientras que en Europa se esperan en regiones como Escandinavia y partes del Reino Unido.
De acuerdo al registro de actividad solar, también se está considerando la posibilidad de actualizar la alerta G1 (menor) del 1 de enero a una alerta G2 (moderada), aunque se espera que para el 1 de enero, la alerta inicial de G1 podría intensificarse a G2. Esto también podría ocasionar auroras boreales, aunque serán menos probables ese día.
En caso de que te encuentres en estas regiones con posibilidades de ver auroras, te sugerimos hacer lo siguiente para tener una mejor experiencia durante la observación:
- Busca zonas con cielos oscuros y despejados, lejos de la contaminación lumínica, y que preferiblemente se aprecie un horizonte despejado hacia el norte.
- Para mejorar la visibilidad, permite que tus ojos de acostumbre a la oscuridad durante unos 20 a 30 minutos. Esto puedes lograrlo evitando la luz artificial como la de tu celular.
- Si deseas tomar fotografías, una cámara con función de exposición prolongada puede ayudar a captar mejor las auroras, incluso si son poco visibles a simple vista.
¿Cómo saber si hay probabilidad de ver auroras en tu ciudad?
Como hemos mencionado en notas anteriores, para poder saber si una tormenta geomagnética provocará la visibilidad de auroras en una zona determinada depende de la intensidad de la tormenta solar:
Tormenta geomagnética extremo (G5): Se pueden ver normalmente hasta los 40° de latitud geomagnética, aunque en mayo pasado llegó a ver auroras en latitudes tan bajas como en el centro de México.
Tormenta geomagnética severa (G4): Normalmente produce auroras 45° de latitud geomagnética o superiores.
Tormenta geomagnética fuerte (G3): Normalmente las auroras se ven en latitudes mayores a 50° de latitud geomagnética.
Tormenta geomagnética moderada (G2): Es posible ver auroras a 55° de latitud o superior.