
A 600 millones de años luz de nosotros, los astrónomos han presenciado un espectáculo cósmico fascinante: un agujero negro supermasivo errante devorando una estrella. Este evento, catalogado como AT2024tvd, fue detectado por varios telescopios de la NASA, entre ellos el Hubble, el Chandra X-ray Observatory y el Very Large Array.
Un agujero negro supermasivo errante devora una estrella a 600 millones de años luz.
En un descubrimiento reciente liderado por astrónomos utilizando el telescopio Hubble de la NASA, junto con el Observatorio de Rayos X Chandra y el telescopio Very Large Array, se ha observado un agujero negro supermasivo ha sido captado en plena acción, devorando una estrella. Normalmente los agujeros negros supermasivos están en el centro de las galaxias, pero aquí la historia es sorprendentemente diferente.
Este fenómeno, conocido como evento de disrupción de marea (TDE, por sus siglas en inglés), ha sido bautizado como AT2024tvd y ha revelado algo inesperado: un agujero negro que no reside en el centro de su galaxia, sino que vaga a su alrededor. Se encuentra 600 millones de años luz de distancia de la Tierra, devorando a cualquier estrella descarriada que se precipita hacia él.

El agujero negro de AT2024tvd, con una masa equivalente a un millón de soles, es un objeto errante, desplazado a unos 2,600 años luz de distancia del núcleo galáctico. Esta peculiaridad lo convierte en el primer TDE desplazado observado con telescopios ópticos. La galaxia anfitriona del evento no solo alberga este agujero negro errante, sino también otro mucho más grande en su centro, con una masa estimada en 100 millones de soles. Ambos agujeros negros coexisten, pero no están gravitacionalmente unidos.
“AT2024tvd es el primer TDE descentrado capturado mediante estudios ópticos del cielo, y abre la posibilidad de descubrir esta esquiva población de agujeros negros errantes con futuros estudios del cielo”, dijo en un comunicado Yuhan Yao, autor principal del estudio, de la Universidad de California en Berkeley. “Actualmente, los teóricos no han prestado mucha atención a los TDE descentrados. Creo que este descubrimiento motivará a los científicos a buscar más ejemplos de este tipo de evento”.
Pero ¿cómo llegó este agujero negro a estar tan desubicado? La hipótesis principal es que el más pequeño podría haber sido expulsado del centro galáctico en el pasado, posiblemente por una interacción entre tres agujeros negros, lo que lo dejó vagando dentro de la galaxia. Otra posibilidad es que provenga de una galaxia más pequeña que fue absorbida por la actual hace más de mil millones de años.
Eventos como AT2024tvd son valiosos para la astronomía porque permiten detectar agujeros negros que normalmente son invisibles. A diferencia de los agujeros negros activos, que emiten radiación constante al devorar materia, estos solo “se encienden” cuando capturan una estrella. Es entonces cuando se vuelven brevemente detectables antes de volver a desaparecer en la oscuridad.
Con telescopios como el futuro Observatorio Vera C. Rubin y el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, los astrónomos esperan detectar más eventos como este, que no solo revelan la ubicación de agujeros negros, sino también las complejas dinámicas de las galaxias. Mientras tanto, AT2024tvd es un ejemplo de cómo en la vasta oscuridad del cosmos, incluso los monstruos invisibles pueden delatarse con un destello de luz.
El artículo que detalla los hallazgos será publicado en la revista The Astrophysical Journal Letters.