Concepto artístico de la actividad de desgasificación de centauro 29P/Schwassmann-Wachmann 1 vista desde un costado. (NASA, ESA, CSA, L. Hustak (STScI)).
Concepto artístico de la actividad de desgasificación de centauro 29P/Schwassmann-Wachmann 1 vista desde un costado. (NASA, ESA, CSA, L. Hustak (STScI)).

En la metodología sabemos que los centauros son las criaturas mitad humano y mitad caballo, pero en la astronomía tiene su propia clase de «centauros». Recientemente el telescopio espacial James Webb realizó un descubrimiento sobre el centauro 29P/Schwassmann-Wachmann 1, se encuentra expulsando chorros de gas. Este hallazgo tiene importantes implicaciones porque aporta conocimiento sobre el origen de estos objetos y del sistema solar.

James Webb observa chorros de gas volátil expulsados del centauro 29P/Schwassmann-Wachmann 1

Los llamados centauros en astronomía son objetos que antiguamente orbitaban más allá de la órbita del planeta Neptuno (transneptunianos), y que han sido desplazados hacia dentro de la órbita de Neptuno. Es decir, actualmente estos objetos distantes orbitan alrededor del Sol entre Júpiter y Neptuno.

El Telescopio Espacial James Webb (JWST) observó recientemente a un centauro llamado 29P/Schwassmann–Wachmann 1 (29P), y gracias a su exquisita sensibilidad del observatorio los astrónomos lograron mapear gases procedentes del objeto. Descubrieron un nuevo chorro de monóxido de carbono (CO) y chorros de gas de dióxido de carbono (CO2) nunca antes vistos, que salen de la superficie de Centaur 29P.

En un artículo publicado en la revista Nature que describe el hallazgo los científicos dicen que los chorros de gas sugieren una composición variada y ofrecen nuevas pistas sobre la evolución y formación de nuestro sistema solar. Basándose en los datos recopilados por Webb, el equipo creó el siguiente gráfico de los dos chorros de dióxido de carbono que salen en direcciones norte y sur.

Un equipo de científicos utilizó las capacidades del telescopio espacial James Webb de la NASA para recopilar datos sobre Centaur 29P/Schwassmann-Wachmann 1. (NASA, ESA, CSA, L. Hustak (STScI), S. Faggi (NASA-GSFC, American University))
Un equipo de científicos utilizó las capacidades del telescopio espacial James Webb de la NASA para recopilar datos sobre Centaur 29P/Schwassmann-Wachmann 1. (NASA, ESA, CSA, L. Hustak (STScI), S. Faggi (NASA-GSFC, American University))

Los centauros se consideran objetos híbridos porque comparten características con objetos del cinturón de Kuiper (una región fría y distante del sistema solar) y con cometas más cercanos al Sol. Los centauros  como 29P/Schwassmann-Wachmann 1 pueden actuar como cápsulas de tiempo almacenando gases y componentes que estuvieron presentes a comienzos del sistema solar, por ello su estudio revela pistas sobre el origen del vecindario.

«Los centauros pueden considerarse como algunos de los restos de la formación de nuestro sistema planetario. Debido a que se almacenan a temperaturas muy frías, preservan información sobre los volátiles en las primeras etapas del sistema solar», dijo en un comunicado Sara Faggi del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, y la Universidad Americana en Washington, DC, autora principal del estudio. «Webb realmente abrió la puerta a una resolución y sensibilidad que nos impresionó; cuando vimos los datos por primera vez, nos emocionamos. Nunca habíamos visto nada como esto».

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Debido a las diferencias drásticas en la abundancia de distintos gases en los chorros que salen de extremos opuestos, los científicos sospechan que 29P/Schwassmann-Wachmann 1 podría haberse formado de al menos dos piezas. Imagínalo, podría ser el resultado de la unión de dos piezas que se fusionaron, dándole honor a su clasificación de «centauro». Si bien, esta es una de las hipótesis principales, es posible que su origen tenga otro escenario, aunque todavía lo desconocemos.

«Solo tuvimos tiempo de observar este objeto una vez, como si fuera una instantánea en el tiempo», dijo Adam McKay, coautor del estudio en la Appalachian State University en Boone, Carolina del Norte. «Me gustaría volver atrás y observar Centaur 29P durante un período de tiempo mucho más largo. ¿Los chorros siempre tienen esa orientación? ¿Quizás hay otro chorro de monóxido de carbono que se activa en un punto diferente en el período de rotación? Observar estos chorros a lo largo del tiempo nos daría una visión mucho mejor de lo que impulsa estas explosiones».

Por otra parte, esta también es, una vez más, una muestra de la agudeza del telescopio James Webb. Está demás decir que nos podría traer más descubrimientos emocionantes.

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