
Un nuevo descubrimiento ha dejado sorprendidos a los científicos, se trata de la Estrella Barbenheimer, cuya composición indica que se formó de una explosión masiva que desafía los conocimientos actuales de la formación estelar.
El equipo de astrónomos del Sloan Digital Sky Survey (SDSS), han logrado rastrear a J0931+0038, una estrella distante cuya explosión ha dejado un patrón de cenizas elementales visible incluso después de miles de millones de años. Este descubrimiento desafía los modelos de formación estelar, cuestionando la evolución de estrellas masivas, ya que la supernova de la estrella Barbenheimer debe haber sido entre 50 y 80 veces más masiva que nuestro Sol. Después de que Barbenheimer muere en una explosión de supernova, liberando nuevos elementos que creó durante su vida, se forman nuevas estrellas a partir de las nubes de gas, incluida J0931+0038.
J0931+0038, ha revelado un patrón químico sorprendente al contener una baja abundancia de magnesio y la presencia poco común de elementos como níquel y zinc en el espectro de la estrella. Esto contradice las predicciones anteriores, ya que la explosión de una estrella con 50 a 80 veces la masa del Sol debería haber resultado en un colapso directo en un agujero negro, sin pasar por la fase de supernova.
La estrella se formó a partir del remanente de supernova de cualquier estrella que estuvo allí antes, por lo que su composición inusual significa que la estrella que estuvo también debe haber sido muy inusual. En esa estrella antigua y extraña cuyos restos vemos conservados hoy, es a lo que los astrónomos han apodado la «Estrella Barbenheimer». Explican astrónomos del Sloan Digital Sky Survey en el comunicado de prensa.
Barbenheimer, un fenómeno inusual

Anteriormente en 1999 la estrella J0931+0038 fue detectada, sin embargo en ese momento la información recopilada no incluía ningún detalle sobre su color. No fue hasta 2019 que se logró capturar el espectro completo de luz de la estrella, lo que fue crucial para conocer su composición química, ya que distintos elementos presentes en la estrella absorben y emiten luz en magnitudes de onda específicas.
En la actualidad, se estima que la «Estrella Barbenheimer» contiene una masa de al menos 50 veces la del Sol y muere en una explosión de supernova, liberando elementos que ha generado a lo largo de su vida. Estos elementos se dispersan en nubes de gas cósmico, donde se mezclan y forman nuevas estrellas, entre las que se encuentra J0931+0038.
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La composición química de esta última estrella se ve afectada aún más por la influencia de un cúmulo estelar. El SDSS después de detectar la inusualidad de J0931+0038 realizó observaciones adicionales, y a través de análisis espectrales más detallados, los astrónomos logran reconstruir la compleja escena, revelando los cambios de la estrella a lo largo de su evolución cósmica.
«Sorprendentemente, ningún modelo existente de formación de elementos puede explicar lo que vemos», menciona Sanjana Curtis, astrónoma de la Universidad de California, Berkeley, quien codirigió la investigación. «No se trata simplemente de ‘oh, puedes modificar algo aquí y allá y funcionará’; todo el patrón de elementos casi parece contradictorio».
A medida que los astrónomos realicen las simulaciones por computadora y registran observaciones adicionales, se espera que se revelen más detalles sobre este fenómeno. Algo está claro, esta estrella desafía el conocimiento que se tiene sobre la formación estelar, además de que abre una ventana para la búsqueda de más fenomenos de su tipo.