Imagen de Campo Ultra Profundo del Hubble revela la presencia de agujeros negros en el universo primitivo.
Imagen de Campo Ultra Profundo del Hubble revela la presencia de agujeros negros en el universo primitivo.

Un equipo de científicos acaba de descubrir más agujeros negros en el universo temprano de lo que se había informado hasta ahora. Los nuevos hallazgos pueden ayudarnos a entender mejor acerca de la formación de los agujeros negros supermasivos y la evolución de las galaxias a lo largo de la historia cósmica.

Hubble encuentra más agujeros negros de lo que los científicos preveían en el universo temprano

Un equipo internacional de investigadores del Departamento de Astronomía de la Universidad de Estocolmo ha utilizado los datos del telescopio espacial Hubble para descubrir que el universo primitivo tenía una cantidad mayor de agujeros negros a lo que se pensaba hasta ahora. Es un hallazgo importante debido a que estos objetos que se formaron al comienzo del universo han jugado un papel importante en la formación de galaxias y su evolución posterior.

En un estudio reciente publicado en The Astrophysical Journal Letters, los astrónomos describen que la detección de estos objetos se realizó analizando las variaciones de brillo en fotografías del Hubble. Aunque los agujeros negros no emiten luz en sí mismos, su entorno puede llegar a ser extremadamente brillante cuando están activos, de este modo la medición de estas variaciones son signos reveladores.

En la siguiente imagen Campo Ultra Profundo del Hubble se aprecia un ejemplo se ve como un objeto brillante en el recuadro. El brillo se produce debido a que la materia que va cayendo al agujero negro se acelera y calienta liberando ráfagas de energía.

Esta es una nueva imagen del Campo Ultra Profundo del Hubble en la que los astrónomos encontraron evidencia de agujeros negros supermasivos parpadeantes en los corazones de las galaxias tempranas. (NASA, ESA, Matthew Hayes (Universidad de Estocolmo); Agradecimientos: Steven VW Beckwith (UC Berkeley), Garth Illingworth (UC Santa Cruz), Richard Ellis (UCL); Procesamiento de imágenes: Joseph DePasquale (STScI))
Esta es una nueva imagen del Campo Ultra Profundo del Hubble en la que los astrónomos encontraron evidencia de agujeros negros supermasivos parpadeantes en los corazones de las galaxias tempranas. (NASA, ESA, Matthew Hayes (Universidad de Estocolmo); Agradecimientos: Steven VW Beckwith (UC Berkeley), Garth Illingworth (UC Santa Cruz), Richard Ellis (UCL); Procesamiento de imágenes: Joseph DePasquale (STScI))

Analizando la variabilidad del brillo de varios objetos los investigadores calcularon la densidad numérica mínima de agujeros negros supermasivos durante la época de reionización, donde las primeras estrellas y galaxias se formaron. Al hacer la comparación de una región de la época del universo primitivo con el universo local actual, la cantidad de agujeros negros supermasivos era sorprendentemente similar. Esto es una sorpresa puesto que se pensaba que los agujeros negros supermasivos eran menos comunes al comienzo del tiempo cósmico.

«Muchos de estos objetos parecen ser más masivos de lo que originalmente pensábamos que podían ser en momentos tan tempranos: o bien se formaron muy masivos o bien crecieron extremadamente rápido», dijo en un comunicado Alice Young, estudiante de doctorado de la Universidad de Estocolmo, quien participó en la investigación.

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En la actualidad se sabe que la mayoría de las galaxias, o todas, tiene un agujero negro supermasivo en su centro. Es bastante obvio deducir que estos objetos jugaron un papel importante en la formación y la evolución de las galaxias, pero todavía no se tiene una idea clara de cómo nacieron los agujeros negros supermasivos. Por esta razón es muy interesante encontrarse con este tipo de objetos, especialmente si son de los primeros.

Se pensaba que estos agujeros negros supermasivos se formaban principalmente por el colapso gravitacional de nubes densas y fusiones de otros objetos masivos. Los nuevos resultados de las observaciones sugieren que algunos agujeros negros probablemente se formaron por el colapso de estrellas masivas que existieron en los primeros mil millones de años después del Big Bang.

«El mecanismo de formación de los primeros agujeros negros es una parte importante del rompecabezas de la evolución de las galaxias», afirma Matthew Hayes, del Departamento de Astronomía de la Universidad de Estocolmo y autor principal del estudio. «Junto con los modelos de crecimiento de los agujeros negros, los cálculos de la evolución de las galaxias pueden ahora situarse sobre una base más motivada desde el punto de vista físico, con un esquema preciso de cómo los agujeros negros surgieron a partir del colapso de estrellas masivas».

En la actualidad los astrónomos también están investigando núcleos galácticos activos utilizando el potente telescopio James Webb en la búsqueda de los primeros agujeros negros supermasivos.

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