
Imagina un objeto tan extraño y poderoso que podría borrar borraría todos los dispositivos electrónicos del planeta con solo pasar cerca de la Tierra, o incluso desintegrar cada átomo de tu cuerpo si te acercas demasiado. No es ciencia ficción, sino un magnetar, una estrella de neutrones con un campo magnético tan intenso que desafía la imaginación. Y ahora, gracias al Hubble, los científicos han descubierto que uno de estos objetos está recorriendo nuestra Vía Láctea desde un origen desconocido, rompiendo con las ideas previas sobre cómo nacen estos fenómenos cósmicos.
El misterioso viaje de un magnetar rebelde en nuestra galaxia
SGR 0501+4516 no es un magnetar cualquiera. Descubierto en 2008 por el Observatorio Swift de la NASA, cuando emitió destellos intensos de rayos gamma desde las afueras de la galaxia, este objeto ha intrigado a los astrónomos durante años. Los magnetares son los restos ultradensos de estrellas masivas, compuestos casi enteramente de neutrones y con campos magnéticos un billón de veces más fuertes que el de la Tierra.
Gracias a las observaciones del Telescopio Espacial Hubble de la NASA y la precisión milimétrica de la misión Gaia de la ESA, un equipo de astrónomos descubrió un magnetar, identificado como SGR 0501+4516, mientras se está desplazando por la Vía Láctea desde un lugar desconocido. Según un estudio publicado recientemente en Astronomy & Astrophysics, no parece haber nacido en una explosión de supernova, como se pensaba inicialmente. Esta revelación pone en duda una de las teorías más sólidas de la astrofísica: que todos los magnetars nacen tras la explosión de una supernova.
Inicialmente, los astrónomos pensaron que este magnetar estaba ligado a un remanente de supernova cercano, llamado HB9, ubicado a solo 80 minutos de arco de distancia en el cielo. Esto parecía lógico, ya que los magnetares suelen formarse cuando una estrella masiva explota en una supernova y colapsa en una estrella de neutrones. Sin embargo, las imágenes del Hubble tomadas en 2010, 2012 y 2020 contaron una historia diferente.
Al rastrear el movimiento sutil del magnetar a través del cielo, los investigadores descubrieron que SGR 0501+4516 se mueve a una velocidad y en una dirección que no encajan con el remanente de HB9. Al retroceder la trayectoria del magnetar miles de años en el pasado, el equipo confirmó que no había otros remanentes de supernovas ni cúmulos estelares masivos en su camino. Y aquí es dónde se pone intrigante.
Entonces, ¿cómo se formó este magnetar?
Una posibilidad es que se haya originado a través de un fenómeno conocido como colapso inducido por acreción. En este escenario involucra un sistema binario con una enana blanca, el núcleo de una estrella similar al Sol que ha muerto. Si la enana blanca absorbe suficiente material de su compañera, puede volverse tan masiva que colapsa en una estrella de neutrones, posiblemente dando lugar a un magnetar. La otra opción es que SGR 0501+4516 sea el resultado de la fusión de dos estrellas de neutrones de menor masa, un evento cataclísmico que podría generar un magnetar, explican colaboradores de la NASA.
Este hallazgo abre una puerta completamente nueva para comprender los fenómenos más extremos del universo. El equipo de investigación ya está planeando más observaciones con el Hubble para estudiar otros magnetares en la Vía Láctea, con la esperanza de desentrañar cómo se forman estos objetos magnéticos extremos. Mientras tanto, SGR 0501+4516 sigue siendo un viajero solitario de origen desconocido.