
Una de las mejores partes de los días lluviosos son los arcoíris, pues son fenómenos ópticos encantadores. Pero detrás de estas formas tan maravillosas existe una interesante explicación y sobre todo mucha física.
¿Por qué se forman los arcoíris?
Los arcoíris, encuentran su origen en la interacción entre la luz solar y las gotas de agua suspendidas en la atmósfera. Este proceso mágico se inicia cuando la luz solar incide en gotas de lluvia, niebla o espuma del mar, desencadenando la refracción y reflexión de la luz.
Cuando la luz entra en una gota de agua, experimenta refracción, doblando la onda de luz. Luego, la reflexión hace que la luz rebote dentro de la gota. Estos fenómenos ópticos se producen de manera diferente en las gotas de agua, dependiendo de su índice de refracción, que varía entre agua dulce y salada. Curiosamente, los arcoíris son círculos completos, con el punto antisolar en el centro, visible desde el aire pero solo observado parcialmente desde tierra debido a las variaciones en el horizonte de cada persona.
La geometría desempeña un papel clave en la formación de arcoíris. La luz solar dispersada desde gotas esféricas hacia los ojos del observador crea el fenómeno. La posición relativa del sol, las gotas y el observador determina la apariencia del arcoíris. Este fenómeno, aunque generalmente se manifiesta como un semicírculo sobre terreno llano durante el amanecer o el atardecer, ofrece una vista parcial en la mayoría de los casos.
Por qué los arcoíris tienen muchos colores
El espectáculo de colores que caracteriza a los arcoíris es conocido como ROYGBIV, un acrónimo de la secuencia de tonos comúnmente descritos como parte de un arco iris: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta. Este fenómeno se forma debido a la descomposición de la luz blanca del sol al incidir en las gotas de agua.
Cada color representa una longitud de onda específica, desde el rojo con la más larga hasta el violeta con la más corta. Además, existen partes invisibles del arco iris, como la radiación infrarroja y ultravioleta, que los científicos estudian utilizando espectrómetros.
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La forma de un arcoíris

El arco iris completo es, en realidad, un círculo total, visible desde un avión en condiciones propicias. Desde tierra, solo apreciamos una fracción, ya que la perspectiva limita nuestra visión al observar la luz reflejada en gotas de lluvia. Sin embargo, desde altitudes superiores, el fenómeno revela su forma circular completa, ofreciendo una vista panorámica única y espectacular del arco iris.
Arcoíris doble: El fenómeno del «doble arco iris» surge ocasionalmente cuando la luz experimenta dos reflexiones dentro de una gota de lluvia. Esta doble reflexión da lugar a un arco iris secundario, más tenue y ubicado sobre el arco iris primario. La formación implica un proceso de reflexión dual en el interior de las gotas de lluvia, invirtiendo el espectro de colores en el arco iris secundario.
En este caso, el rojo se encuentra en la parte interna, mientras que el violeta está en la parte externa, creando una disposición cromática única. Aunque menos común, el doble arco iris comparte su origen en la interacción de la luz y las gotas de agua en la atmósfera con su contraparte individual, ofreciendo momentos de belleza natural que cautivan a quienes tienen la suerte de presenciarlos.
Respuesta rápida: los arcoíris, resultado de la refracción, reflexión y dispersión de la luz en gotas de agua, ofrecen un espectáculo visual único y cautivador. Su apariencia, colores y visibilidad dependen de la posición del observador, la fuente de luz y las características del medio en el que se forman, creando así un fenómeno natural fascinante y diverso.