Betelgeuse tiene una estrella compañera que orbita a su alrededor.
Betelgeuse tiene una estrella compañera que orbita a su alrededor.

Betelgeuse, la supergigante roja en la constelación de Orión y una de las estrellas más brillantes del cielo nocturno, ha revelado un secreto guardado durante más de un siglo: orbita junto a una estrella compañera. Este hallazgo ayuda a explicar sus extrañas fluctuaciones de brillo y velocidad, y ofrece nuevas perspectivas sobre la evolución de las estrellas masivas.

Betelgeuse tiene una estrella compañera que orbita a su alrededor

Betelgeuse, la supergigante roja en la constelación de Orión y una de las estrellas más brillantes del cielo nocturno, ha revelado un secreto guardado durante más de un siglo: orbita junto a una estrella compañera. Este hallazgo ayuda a explicar sus extrañas fluctuaciones de brillo y velocidad, y ofrece nuevas perspectivas sobre la evolución de las estrellas masivas.

Durante décadas, los astrónomos sospechaban que Betelgeuse no estaba sola. Hoy, esa hipótesis ha sido finalmente confirmada por un equipo liderado por astrofísicos de la NASA. En un hito histórico, lograron obtener una imagen directa de la estrella compañera, un logro que parecía imposible debido al resplandor de la supergigante.

Ubicada a unos 642 años luz de la Tierra, Betelgeuse ha sido objeto de interés por su comportamiento inusual. Las variaciones en su luminosidad y desplazamiento sugerían la presencia de un segundo cuerpo, pero su intenso brillo impedía detectar a una compañera más tenue.

Dos estudios recientes reforzaron esta posibilidad al analizar más de un siglo de datos, prediciendo el brillo y la posición aproximada de la compañera. También advirtieron que solo habría una ventana breve para observarla antes de que volviera a quedar oculta por la luz de Betelgeuse. De no detectarse ahora, habría que esperar tres años para otro intento.

Varios telescopios espaciales intentaron detectarla sin éxito. Fue entonces cuando Steve Howell, del Centro Ames de la NASA, aprovechó una oportunidad con el telescopio Gemini North en Hawái. Utilizando la cámara de alta resolución ‘Alopeke’, captaron miles de imágenes de exposición corta que, al combinarse, eliminaron la distorsión atmosférica y revelaron finalmente a la compañera estelar.

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La estrella compañera fue vista justo donde los modelos la habían predicho, orbitando cerca del borde externo de Betelgeuse. Su presencia ofrece nuevas claves para entender cómo evolucionan las estrellas gigantes en las etapas finales de su vida. Aunque aún no se espera que Betelgeuse explote como supernova en un futuro cercano, su compañera podría estar influyendo en su comportamiento actual.

“Espero que nuestro descubrimiento entusiasme a otros astrofísicos con el gran poder de los telescopios terrestres y los captadores de imágenes speckle, una clave para abrir nuevas perspectivas de observación”, dijo en un comunicado Howell. “Esto puede ayudar a desvelar los grandes misterios de nuestro universo”.

Los científicos planean continuar las observaciones para comprender mejor la naturaleza de esta estrella secundaria. La compañera volverá a su mayor separación de Betelgeuse en noviembre de 2027, momento óptimo para nuevas detecciones. En un toque cultural, el equipo nombró a la recién descubierta «Siwarha», que significa «su brazalete» en árabe, complementando el nombre tradicional de Betelgeuse, derivado de «la mano de al-Jawza'», una figura legendaria árabe.

El descubrimiento no solo resuelve un enigma estelar, sino que invita a reflexionar sobre los misterios ocultos en nuestro universo, demostrando que incluso las estrellas más brillantes pueden guardar secretos en su proximidad inmediata.

La investigación fue publicada en la revista The Astrophysical Journal Letters.

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