
Las novas y las supernovas son uno de los fenómenos más impresionantes en el universo. Sin embargo, son términos que a menudo se confunden debido a su similitud, pero que describen eventos estelares muy diferentes. A continuación, te decimos cuál es la diferencia entre nova y supernova.
¿Qué es una Nova?
La palabra nova proviene del latín y significa “estrella nueva”. Sin embargo, este término es un poco engañoso, ya que una nova no se refiere a la aparición de una nueva estrella, sino a un aumento repentino en el brillo de una estrella existente. Este fenómeno ocurre en un sistema estelar binario o simbiótico, donde dos estrellas orbitan entre sí. Uno de estos cuerpos suele ser una enana blanca, el remanente de una estrella que ha agotado su combustible nuclear.
En un sistema binario, la enana blanca puede robar material de su estrella compañera, acumulando hidrógeno en su superficie. Cuando la cantidad de hidrógeno acumulado alcanza un nivel crítico, se inicia una fusión nuclear en la superficie de la enana blanca, causando una explosión que aumenta dramáticamente su brillo. Esta explosión no destruye la enana blanca ni su compañera, y después del evento, el sistema vuelve gradualmente a su estado normal. Este proceso puede repetirse varias veces a lo largo de la vida del sistema, dando lugar a múltiples eventos de nova.
Una nova, entonces, no es el nacimiento de una estrella, sino un fenómeno en el que una estrella existente parece renacer temporalmente, brillando mucho más de lo habitual antes de regresar a su estado original.
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¿Qué es una Supernova?

En contraste con una nova, una supernova es un evento mucho más catastrófico. Marca el final de la vida de una estrella masiva, o de una enana blanca en ciertos sistemas binarios, cuando ya no puede sostener la fusión nuclear en su núcleo. Las supernovas son explosiones estelares que liberan enormes cantidades de energía, superando en brillo a galaxias enteras por un breve periodo.
Existen dos tipos principales, las supernovas de tipo I y de tipo II. Las de tipo I ocurren en sistemas binarios donde una enana blanca alcanza un punto crítico de masa al acumular material de su compañera, lo que lleva a una explosión termonuclear que destruye completamente la enana blanca. Las de tipo II, por otro lado, son el resultado del colapso del núcleo de una estrella masiva al final de su vida. Cuando la estrella ya no puede fusionar elementos en su núcleo, el núcleo colapsa bajo su propia gravedad, provocando una explosión que expulsa las capas exteriores de la estrella al espacio.
Una característica interesante de algunas supernovas es que, aunque marcan el final de una estrella, pueden llevar a la creación de nuevas estrellas a partir de los remanentes expulsados. Además, en raras ocasiones, una estrella puede experimentar una supernova más de una vez. Estos eventos se conocen como supernovas repetidas, ya que la estrella parece resucitar y explotar de nuevo.
Diferencias principales entre novas y supernovas
La diferencia más significativa entre una nova y una supernova radica en la magnitud del evento y sus consecuencias. Una nova es un fenómeno temporal que afecta a la superficie de una estrella en un sistema binario, mientras que una supernova es una explosión que marca el final de la vida de una estrella.
Además, mientras que una nova es un evento repetible que no destruye a la estrella involucrada, una supernova es un evento único o, en casos excepcionales, repetido que resulta en la destrucción total o parcial de la estrella. La energía liberada en una supernova es inmensamente mayor que en una nova, siendo capaz de alterar el entorno galáctico cercano e incluso dar lugar a la formación de nuevos sistemas estelares.