
En una reciente fotografía el telescopio espacial Hubble ha captado un centro galáctico muy activo, y no es poca cosa ya que alberga un colosal agujero negro que es 65 millones de veces la masa del Sol.
El telescopio espacial Hubble examina un centro galáctico muy activo
Una imagen del Hubble de la NASA/ESA muestra una galaxia que tiene un centro activo, que emite grandes cantidades de energía. El objeto en cuestión se llama IC 4709, es una galaxia espiral ubicada a unos 240 millones de años luz de distancia en la constelación austral de Telescopium. Su núcleo es especialmente brillante, el culpable: un agujero negro supermasivo de 65 millones de masas solares.
Aunque los agujeros negros no emiten luz en sí, cuando están activos pueden hacer que su entorno sea de los objetos más luminosos del universo. Mientras un agujero negro está «alimentándose», a medida que la materia va acercándose se acelera a velocidades cercanas a la luz y se calienta a temperaturas extremas. Este entorno circundante se conoce como disco de acreción, desde esta región se expulsa enormes cantidades de energía y diferentes tipos de radiación, dando como resultado la luminosidad que se ve en a imagen.
«En cambio, alberga un gigantesco agujero negro, 65 millones de veces más masivo que nuestro Sol. Un disco de gas gira en espiral alrededor de este agujero negro y finalmente entra en él, chocando y calentándose a medida que gira. Alcanza temperaturas tan altas que emite enormes cantidades de radiación electromagnética, desde luz infrarroja a luz visible, pasando por luz ultravioleta y rayos X», escribieron los funcionarios de la NASA en un comunicado.
Aunque el brillo del núcleo galáctico es predominante, alrededor de la galaxia aparece un estético halo tenue acompañado de un disco giratorio lleno de estrellas y bandas de polvo. Al fondo también se distinguen estrellas brillantes y algunas galaxias que están más distantes.

Los astrónomos explican que IC 4709 tiene una franja de polvo que bloquea cualquier emisión de luz visible desde el propio núcleo. Sin embargo, la agudeza de Hubble que lleva explorando el cosmos más de 30 años, todavía ofrece una visión detallada de la interacción del núcleo activo y su galaxia anfitriona. Pero el Hubble no ha hecho el trabajo solo, los datos recopilados se incorporaron a sondeos identificados originalmente por los telescopios Swift de la NASA. Hay planes de seguir explorando estas galaxias en el futuro utilizando estos observatorios.
«Swift alberga tres telescopios de longitud de onda múltiple, que recogen datos en luz visible, ultravioleta, rayos X y rayos gamma. Su componente de rayos X permitirá a SWIFT ver directamente los rayos X del AGN de IC 4709 abriéndose paso a través del polvo que los oscurece».
Estas imágenes son esenciales para comprender cómo los agujeros negros supermasivos influyen en la estructura y evolución de las galaxias anfitrionas. En la actualidad se piensa que en el centro de todas las galaxias reside un agujero negro supermasivo, el cual mantiene unido a la estructura. Estos objetos juegan un papel importante en la organización y distribución de la materia en el universo, razón por este tipo de observaciones son interesantes.