
El telescopio ha captado a la galaxia espiral IC 4709 en la que revela la belleza de su tenue halo y el monstruo galáctico que descansa en su centro. Esta galaxia ubicada a 240 millones de años luz, tiene características interesantes que al conocerlas notarás que es más que una belleza de imagen.
El Hubble examina un centro galáctico muy activo de la galaxia IC 4709
En una imagen publicada recientemente del telescopio espacial Hubble de la NASA/ESA, muestra la galaxia espiral IC 4709. Este objeto que se encuentra a unos 240 millones de años luz de distancia en la constelación austral de Telescopium, contiene un núcleo muy activo y brillante. La imagen también muestra el espectacular halo tenue que envuelve la galaxia.
El centro de IC 4709 contiene un núcleo galáctico activo (AGN). No sería tan brillante si tan solo estuviesen conformado por estrellas, en esta región se reside un colosal agujero negro supermasivo que pesa 65 millones de veces la masa del Sol. Si bien, los agujeros negros no emiten luz desde su interior, en su entorno hay un disco conocido como disco de acreción del cual se desprende grandes cantidades de energía.
Cuando el agujero negro se encuentra activo significa que se está «alimentando». Cuando está engullendo material de su alrededor, antes de que este entre en el agujero negro, se acelera a velocidades cercanas a la luz y alcanza temperaturas extremas, y como resultado emite enormes cantidades de radiación electromagnética. Es por esta razón que los AGN son extremadamente brillantes.
El AGN de IC 4709 no es la única característica destacable. Si te fijas alrededor de la imagen una especie de disco con algunas estrellas brillando, además de una nube ligera de gas y polvo, que viene a ser el halo galáctico.

¿Los agujeros negros brillan?
No está demás mencionar que el brillo del núcleo galáctico no proviene del agujero negro como tal, sino que este provoca el entorno caótico que irradia. Actualmente se sabe que la mayoría de galaxias alberga en su centro un agujero negro supermasivo, y cuando está activo los astrónomos aprovechan el brillo para obtener más información.
«Si el núcleo de IC 4709 sólo tuviera estrellas, no sería tan brillante. En cambio, alberga un gigantesco agujero negro, 65 millones de veces más masivo que nuestro Sol. Un disco de gas gira en espiral alrededor de este agujero negro y finalmente entra en él, chocando y calentándose a medida que gira. Alcanza temperaturas tan altas que emite enormes cantidades de radiación electromagnética, desde luz infrarroja a luz visible, pasando por luz ultravioleta y rayos X», explican los colaborades de la NASA.
La galaxia IC 4709 se encuentra a una distancia relativamente cercana, hablando en términos astronómicos. Sumado a su núcleo activo brillante, se convierte en un excelente objeto de estudio para comprender mejor los agujeros negros y su influencia en sus galaxias anfitrionas. Se sabe que los agujeros negros supermasivos al mantener unida a la galaxia debieron haber jugado un rol importante en la estructura y evolución de las galaxias, pero todavía hacen falta muchas respuestas.