
El primer día sin hielo en el océano Ártico podría ocurrir tan pronto como en 2027, según un estudio reciente publicado en Nature Communications. Por primera vez investigadores identificaron que este escenario acelerado por el calentamiento global y el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero podría ocurrir en tan solo unos años.
El hielo marino en la región del Ártico está disminuyendo a un ritmo acelerado
Utilizando más de 300 simulaciones informáticas, investigadores de la Universidad de Colorado y la Universidad de Gotemburgo, determinaron que el hielo marino del Ártico se está reduciendo a una gran velocidad, con pérdidas anuales superiores al 12% cada década. Según el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo, en septiembre de 2023 la extensión mínima del hielo fue de solo 4,28 millones de kilómetros cuadrados, lo que es una cifra muy inferior al promedio registrado entre 1979 y 1992, que era de 6,85 millones de kilómetros cuadrados.
Se cree que, si esta tendencia continúa, el Ártico podría quedar libre de hielo por primera vez en cuestión de pocos años. Hasta ahora, se ha determinado que este escenario es inevitable y que, en los peores casos, podría ocurrir entre 2026 y 2029, aunque la mayoría de las proyecciones lo sitúan en la década de 2030, según simulaciones en las que participan Alexandra Jahn y Céline Heuzé.
Entendamos el término «libre de hielo» cuando el área cubierta por hielo en el Ártico es inferior a 1 millón de kilómetros cuadrados. El hielo marino juega un papel muy importante en la regulación del clima global. Su superficie blanca refleja una parte significativa de la radiación solar de regreso al espacio (algo que se conoce como efecto albedo). Sin embargo, a medida que el hielo se derrite, queda al descubierto el océano oscuro, que absorbe más calor y acelera el calentamiento del Ártico. Esta región ya se está calentando cuatro veces más rápido que el promedio mundial.

Además del aumento de temperaturas, la pérdida de hielo marino tiene consecuencias brutales para los ecosistemas y la circulación oceánica. La interrupción de las corrientes oceánicas podría generar fenómenos meteorológicos extremos en diferentes partes del mundo, desde tormentas más intensas hasta cambios en los patrones de viento.
Para conocer cuándo ocurrirá el primer día sin hielo los investigadores ejecutaron 366 simulaciones basadas en diferentes escenarios climáticos. Aunque las proyecciones varían, todos los modelos coinciden en que este evento es inevitable. En los casos más extremos, estaciones árticas inusualmente cálidas podrían acelerar el derretimiento y adelantarlo a tan solo tres años. Esta no es la primera vez que se registran altas temperaturas, en marzo de 2022 las temperaturas del Ártico superaron el promedio en 10 °C, lo que muestra cómo el calentamiento global ha estado rompiendo récord de manera constante.
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“Dado que es probable que el primer día sin hielo se produzca antes del primer mes sin hielo, queremos estar preparados. También es importante saber qué acontecimientos podrían provocar el derretimiento de todo el hielo marino en el océano Ártico”, afirmó Heuzé.
Tomando en cuenta este panorama, los científicos consideran que se debería tomar una acción inmediata para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, pues, aunque no pueda evitar el derretimiento del hielo ártico, sí puede macar una gran diferencia. Alexandra Jahn, climatóloga de la Universidad de Colorado y coautora del estudio, explica que disminuir las emisiones no solo retrasaría la desaparición del hielo, sino que también limitaría el tiempo que el océano Ártico permanece sin hielo. «Cualquier reducción en las emisiones ayudará a preservar el hielo marino», afirma Jahn.