
El telescopio James Webb observó en un sistema planetario cómo el elemento esencial para la vida se distribuye a grandes velocidades. Es un hallazgo emocionante ya que abarca un tema que los astrónomos llevan intentando comprender durante mucho tiempo.
Webb observa cómo el carbono, elemento esencial para la vida, se expande en capas a altas velocidades
El carbono que nace en el corazón de las estrellas, actualmente se encuentra casi en todas partes, siendo uno de los elementos más abundantes. Durante mucho tiempo los astrónomos han tratado de entender cómo elementos esenciales para la vida, como el carbono, se distribuyen ampliamente por el universo. Ahora, el Telescopio Espacial James Webb ha proporcionado una visión más detallada sobre este fenómeno al observar un sistema estelar único en nuestra galaxia.
James Webb observó Wolf-Rayet 140, un sistema planetario con dos estrellas masivas que reside en la Vía Láctea. A medida que el par de estrellas masivas se aproximan entre sí a intervalos regulares, los vientos estelares de ambas chocan formando polvo rico en el elemento clave para la vida: el carbono. Webb detectó 17 capas de polvo, que se expanden hacia el espacio circundante. La imagen de a continuación lo muestra cómo brillan en el infrarrojo medio:

¡Y se mueve rápido! Lo sorprendente es que el Webb, además de confirmar la existencia de estas capas de polvo ricas en carbono, también reveló que se están moviendo hacia afuera a velocidades asombrosas. Cada capa se aleja de las estrellas a más de 2.600 kilómetros por segundo, lo que equivale a casi el 1% de la velocidad de la luz. Para que tengas una idea, a esa velocidad cruzaríamos la distancia de 150 millones de kilómetros (distancia entre la Tierra y el Sol) en tan solo 16 horas.
«El telescopio no sólo confirmó que estas capas de polvo son reales, sus datos también mostraron que las capas de polvo se están moviendo hacia afuera a velocidades constantes, revelando cambios visibles en períodos de tiempo increíblemente cortos», dijo en un comunicado Emma Lieb, autora principal del nuevo artículo y estudiante de doctorado en la Universidad de Denver en Colorado.
El polvo no está distribuido de manera homogénea. Al analizar más de cerca las imágenes capturadas por el Webb, los astrónomos notaron que algunas regiones presentan acumulaciones, formando nubes amorfas tan grandes como el sistema solar. Al mismo tiempo, otras partículas de apenas una centésima parte del grosor de un cabello humano permanecen aisladas y flotan libremente. Pero algo no cambia, estas partículas diminutas, amontonadas o sueltas se mueven a la misma velocidad.
«Estamos acostumbrados a pensar que los acontecimientos en el espacio ocurren lentamente, a lo largo de millones o miles de millones de años», añadió Jennifer Hoffman, coautora y profesora de la Universidad de Denver. «En este sistema, el observatorio muestra que las capas de polvo se expanden de un año a otro».
Como mencioné al comienzo, el carbono surge en las estrellas. Las estrellas son como una fábrica de elementos químicos, eso lo sabemos bien, la cuestión es cómo acaban en otros objetos como planetas. Gracias a estos hallazgos de Webb, ahora podemos entender lo rápido que elementos claves para la vida pueden dispersarse.