
Los dinosaurios han sido tema de conversación desde hace muchos años, no es una novedad que los investigadores sean testigos de descubrimientos fascinantes protagonizados por estos animales. Ahora, un equipo de paleontólogos ha identificado más de 260 huellas casi idénticas de dinosaurio en lados opuestos del Atlántico, separadas por miles de kilómetros de distancia.
Las huellas de dinosaurio encontradas están ubicadas a unos 5.954 kilómetros una de la otra, siendo separadas por el océano Atlántico. Según los análisis, datan de aproximadamente 120 millones de años, es decir, de la época en la que los dinosaurios aún dominaban la Tierra.
¿Cómo es posible que huellas, encontradas en Brasil (Sudamérica), y Camerún (África), fueran casi iguales? Bueno, aunque parezca una situación extraordinaria, la explicación es bastante simple.
Encuentran huellas casi idénticas de dinosaurios en lugares distantes
Desde su descubrimiento, estas huellas han sido atribuidas mayormente a dinosaurios terópodos, pues son caracterizados por sus tres dedos (misma cantidad que las encontradas en las huellas), aunque se cree que algunas otras también podrían haber pertenecido a saurópodos u otros grupos de dinosaurios.
El parecido entre la forma de la huella y otros factores geológicos sugiere que los primeros dinosaurios caminaron sobre una superficie terrestre continua. Es decir, en ese entonces solo había un supercontinente, posteriormente empezó a dividirse llegando a su forma actual.
Es entonces cuando el descubrimiento plantea una pregunta intrigante ¿cómo es posible que huellas casi idénticas se encuentren en dos continentes separados por el Atlántico? Bueno, sin mucho drama, la respuesta se encuentra en la teoría de la deriva continental y en la antigua geografía del planeta.
Los dinosaurios y el supercontinente Pangea
Hace millones de años, los continentes no estaban dispersos como los conocemos hoy en día. Alrededor de hace unos 300 millones de años, todos los continentes estaban unidos en una sola y enorme masa de tierra llamada Pangea. Este supercontinente comenzó a fragmentarse hace unos 200 millones de años debido al movimiento de las placas tectónicas, gigantescas porciones de la corteza terrestre que flotan y se desplazan lentamente sobre el manto terrestre.
“Una de las conexiones geológicas más jóvenes y estrechas entre África y Sudamérica fue el codo del noreste de Brasil, ubicado contra lo que ahora es la costa de Camerún a lo largo del Golfo de Guinea”, menciona Louis Jacobs, el autor principal del estudio, en un comunicado.

A medida que las placas tectónicas se movían, Pangea comenzó a dividirse en grandes masas de tierra, una de las cuales era Gondwana, que incluía lo que hoy son Sudamérica y África. Estos movimientos tectónicos continuaron durante millones de años, hasta que los continentes adquirieron las posiciones que ocupan en la actualidad.
Hace unos 140 millones de años, Gondwana comenzó a fragmentarse, lo que llevó a la eventual separación de Sudamérica y África. Aunque hoy los dos continentes están divididos por un océano, en aquel entonces eran parte de una única superficie terrestre. En teoría, los dinosaurios que dejaron sus huellas en esa época caminaron por lo que era un territorio continuo, y estas huellas quedaron preservadas en antiguos lechos de ríos que hoy se encuentran en Brasil y Camerún.
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Es entonces cuando sabemos que las huellas de dinosaurios encontradas en Brasil y Camerún son evidencia de este proceso, ya que estos dos lugares formaban parte de Gondwana antes de separarse debido a la actividad tectónica.
Los paleontólogos han determinado que las huellas encontradas en ambos continentes no solo tienen una edad similar, sino que también comparten diferentes características morfológicas y geológicas. Esto refuerza la idea de que Sudamérica y África estuvieron unidas, lo que en su tiempo permitió que los dinosaurios se movieran libremente entre lo que ahora son dos continentes separados.