Las madrugadas del 20 y 21 de agosto de 2025 traerán un espectáculo astronómico especial. La Luna, en su fase creciente, pasará cerca de tres planetas brillantes del cielo: Júpiter, Venus y Mercurio, en una sucesión de encuentros que iluminarán el amanecer.
Dos mañanas para observar el cielo
El 20 de agosto, la Luna aparecerá muy próxima a Venus, el astro más brillante del amanecer, mientras que Júpiter resplandecerá un poco más arriba en el horizonte. La disposición de estos tres cuerpos creará una atractiva “postal matutina” visible a simple vista, con Venus dominando la escena.
La madrugada del 21 de agosto, la Luna se desplazará hacia el este y se colocará junto a Mercurio, el planeta más cercano al Sol y también uno de los más difíciles de detectar. Su proximidad al satélite natural servirá de referencia para ubicarlo. Más arriba continuarán visibles Venus y Júpiter, completando un cuadro astronómico de gran belleza. En la siguiente simulación se aprecia cómo se verán ambos días:

Para disfrutar de estos encuentros se recomienda salir entre 45 y 60 minutos antes del amanecer, con un horizonte despejado hacia el este. Mientras que Venus y Júpiter se distinguen fácilmente a simple vista, unos binoculares pueden ayudar a captar mejor a Mercurio, cuyo brillo es más tenue.
Así, el 20 y 21 de agosto quedarán marcados por dos amaneceres diferentes, pero igualmente espectaculares: primero la Luna junto a Venus y Júpiter, y después su cercanía con Mercurio, en una serie de encuentros que transformarán el cielo en una breve pero inolvidable danza planetaria. Mercurio es más complicado de ver, aprovecha los últimos minutos antes del amanecer.
Tal y como explicamos anteriormente, estos acercamientos no implican que los cuerpos estén realmente próximos en el espacio, sino que se trata de un efecto de perspectiva desde la Tierra. Sin embargo, su valor visual es notable y convierte a estas madrugadas en oportunidades ideales para observar el cielo sin necesidad de telescopios, y fotografiar.