
La NASA acaba de identificar un agujero negro supermasivo en la galaxia NGC 5084, situada a 80 millones de años luz de la Tierra con una gran peculiaridad: su eje de rotación está inclinado 90 grados respecto al plano de la galaxia.
El descubrimiento de este gran agujero negro “oblicuo” fue posible gracias a un análisis de antiguos datos del Centro de Investigación Ames de la NASA. Además, los científicos utilizaron datos del del Observatorio de rayos X Chandra, en los que aplicaron una serie de métodos avanzados para detectar emisiones de bajo brillo que anteriormente había pasado desapercibidas. Esto permitió descubrir cuatro columnas de plasma caliente, organizadas en una forma de «X», lo que es una estructura nunca antes vista.
Normalmente en las galaxias que albergan agujeros negros supermasivos las emisiones de rayos X se distribuyen de manera uniforme, lo que forma una figura que se asemeja a una esfera. Sin embargo, las columnas detectadas en NGC 5084 indicaban que un evento poco común había perturbado significativamente su estructura. Por otro lado, las observaciones con el telescopio espacial Hubble y el observatorio ALMA en Chile revelaron un pequeño disco de polvo en el núcleo galáctico. Este disco gira en un ángulo perpendicular al plano de la galaxia, lo que confirma la orientación oblicua del agujero negro.
¿Qué podría haber causado la inclinación en este agujero negro?
Ante las evidencias, los astrónomos están tratando de descubrir a qué se debe la inclinación de este agujero negro. Se sospecha que su inclinación y las columnas de plasma pueden ser el resultado de eventos dramáticos en el pasado de NGC 5084. Una posible explicación es que esta galaxia haya sufrido una colisión con otra galaxia, algo que podría haber alterado su estructura y orientación. Otra teoría dice que la formación de «chimeneas» de gas sobrecalentado pudo haber generado las columnas observadas.

Pamela Marcum, astrofísica del Centro Ames y coautora del estudio, menciona que la combinación de estas estructuras inusuales nos da información sobre la historia dinámica de la galaxia. “Detectar dos pares de columnas de rayos X es excepcional. Nos da una perspectiva única de los procesos que han moldeado NGC 5084 a lo largo del tiempo”, explicó.
Lo más impresionante es que este descubrimiento se logró utilizando datos archivados de hasta tres décadas de antigüedad. Alejandro Serrano Borlaff, investigador principal del proyecto, mencionó que combinar estas observaciones ya hechas con nuevas tecnologías, pudo ver los detalles ocultos. «Es como iluminar una escena del crimen desde diferentes ángulos», afirmó.
El análisis también integró observaciones del espectro electromagnético completo, desde luz visible capturada por Hubble hasta ondas milimétricas de ALMA y el Expanded Very Large Array en Nuevo México. Esto permitió construir una imagen más detallada de la peculiar estructura galáctica. Por ahora, se necesitan más investigaciones para identificar con precisión qué eventos ocasionaron la peculiar estructura de esta galaxia.