
Un análisis preliminar de las muestras del asteroide Bennu, recolectadas en octubre de 2020 por la misión OSIRIS-REx de la NASA, ha revelado que es rico en carbono y agua.
La NASA compartió esta noticia desde el Centro Espacial Johnson en Houston, donde líderes y científicos presentaron este material por primera vez desde su aterrizaje en septiembre. Estos hallazgos formaron parte de una evaluación inicial realizada por el equipo científico de OSIRIS-REx (Explorador de Orígenes, Interpretación Espectral, Identificación de Recursos y Seguridad en el Regolito), una misión de la NASA.
Los primeros análisis de la muestra de asteroide Bennu indican la presencia significativa de carbono y agua. Esta combinación sugiere que los elementos fundamentales de la vida en la Tierra podrían estar presentes en esta roca.
«La muestra OSIRIS-REx es la muestra de asteroide rica en carbono más grande jamás enviada a la Tierra y ayudará a los científicos a investigar los orígenes de la vida en nuestro propio planeta para las generaciones venideras», dijo el administrador de la NASA, Bill Nelson.
Por qué estudiar el asteroide Bennu
Se estima que Bennu es un asteroide que se formó en los primeros tiempos de nuestro sistema solar, lo que significa que tiene una historia de más de 4,500 millones de años por lo que los científicos creen que aproximadamente 10 millones de años después de la creación de nuestro sistema solar, Bennu ya tenía la composición que presenta en la actualidad. A lo largo de su historia se ha acercado a la Tierra y debido a su antigüedad, podría contener moléculas orgánicas relacionadas con el origen de la vida en nuestro planeta.

Qué pasará con las muestras recolectadas del asteroide Bennu
A pesar de que se requiere más investigación para tratar de comprender por completo los compuestos de carbono recién descubiertos, este hallazgo inicial es un indicio positivo para los análisis futuros de la muestra del asteroide. Durante las próximas décadas, los componentes guardados en la roca y el polvo del asteroide serán objeto de estudio, proporcionando información sobre la formación de nuestro sistema solar.
Además, las muestras del asteroide se distribuirán por diversos laboratorios incluyendo los colaboradores de la misión OSIRIS-REx de la Agencia Espacial Canadiense y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial. Sin embargo, aproximadamente el 70% de la muestra se mantendrá intacto para que en un futuro se pueda obtener un análisis más completo haciendo uso de tecnologías más avanzadas que las actuales.
Por su parte, Bill Nelson también menciona “Casi todo lo que hacemos en la NASA busca responder preguntas sobre quiénes somos y de dónde venimos. Las misiones de la NASA como OSIRIS-REx mejorarán nuestra comprensión de los asteroides que podrían amenazar a la Tierra y, al mismo tiempo, nos permitirán vislumbrar lo que hay más allá. La muestra ha regresado a la Tierra, pero aún queda mucha ciencia por hacer: ciencia como nunca antes habíamos visto”.
En cuanto a OSIRIS-REx aún no ha concluido, pues aunque la capsula ha vuelto a la Tierra, la sonda ha tomado ruta hacia otro asteroide llamado Apophis. Se espera que la nave llegue a esta siguiente roca espacial en 6 años para llevar a cabo un estudio cercano en una misión extendida OSIRIS-APEX.