
El 22 de diciembre la NASA relanzó la sonda espacial OSIRIS-REx para lograr estudiar un asteroide que se acerca cada vez más a la órbita terrestre. Tras evaluar diferentes destinos como Venus y otros cometas, la agencia espacial optó por dirigir su nave hacia Apophis,
Se trata de un asteroide de 340 metros ancho con forma alargada, compuesto principalmente por materiales rocosos como silicato hierro y níquel. Se estima que un asteroide de tal dimensión tiene encuentros cercanos con la Tierra una vez cada 7,500 años. Fue observado por primera vez el 19 de junio de 2004 por astrónomos del Observatorio Nacional Kitt Peak en Tucson, Arizona. Inicialmente, el asteroide solo fue visible durante dos días debido a problemas técnicos y condiciones meteorológicas adversas. Más tarde en el mismo año, científicos del Observatorio Siding Spring en Australia lograron detectarlo nuevamente.
En esta ocasión la antigua nave espacial OSIRIS-REx, ahora nombrada OSIRIS-APEX embarcará una misión para estudiar el asteroide Apophis y aprovechar su cercanía a la Tierra en 2029. Aunque su posición más alejada puede llegar hasta 2 unidades astronómicas, se espera que pase de manera segura a unos 31.860 kilómetros de la superficie terrestre.
En la actualidad se ha descartado la posibilidad de un impacto directo al acercarse a la Tierra, los astrónomos siguen monitoreando la trayectoria del asteroide para detectar o descartar cualquier amenaza futura, aunque se estima el riesgo de un impacto no representará un problema. La NASA explica que Apophis recibe su nombre de la serpiente que simbolizaba el mal y el caos en la mitología del antiguo Egipto.
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Créditos de la imagen: NASA/JPL-Caltech y NSF/AUI/GBO
La nave OSIRIS-Apophis Explorer, tiene programado llegar al asteroide Apophis el 13 de abril de 2029, para llevar a cabo una misión de aproximadamente seis meses. En este período, la nave realizará investigaciones similares a las que realizó en el asteroide Bennu, examinando la superficie y la composición química de Apophis.
El momento clave de la misión implicará que la sonda se acerque a unos 16 pies (5 metros) de la superficie de Apophis, utilizando sus propulsores para impactar y desplazar material adicional. Esto permitirá un estudio más profundo de las capas internas del asteroide. Este enfoque ajustado tiene como objetivo ampliar nuestra comprensión de Apophis, contribuyendo así al conocimiento general de la formación del sistema solar y la naturaleza de los asteroides cercanos a la Tierra.
Para esto, los científicos se esfuerzan en mejorar su conocimiento sobre la velocidad de rotación y el eje de giro de Apophis. Su intención es prever la posición respecto a la Tierra cuando el asteroide entre en el campo gravitacional terrestre, ya que la interacción con la gravedad de nuestro planeta podría modificar su velocidad de rotación y, posiblemente, generar alteraciones en su movimiento.
La agencia espacial también menciona que, para el 2 de abril de 2029, alrededor de dos semanas antes del encuentro cercano entre Apophis y la Tierra, las cámaras de la nave espacial OSIRIS-APEX iniciarán la captura de imágenes del asteroide a medida que se aproxima. Además, durante este período, Apophis será objeto de observación cercana por parte de telescopios terrestres.
Sin embargo, después de su acercamiento, Apophis estará tan próximo al Sol que no será visible a través de telescopios ópticos en la Tierra durante las horas siguientes. Esto implica que cualquier alteración resultante de la cercanía solo podrá ser identificada por la sonda espacial.