
Pueda que una pizza una personas, pero la hawaiana es la excepción; amar u odiar la pizza con piña es uno de los debates que dividen al mundo. La ciencia ha dado su veredicto sobre el ingrediente de pizza más controvertido de todos los tiempos para resolver el debate de una vez por todas. En este artículo te contaré los detalles de cómo surgió, por qué tiene sentido añadir piña a la pizza, así como el por qué a mucha gente no le gusta.
¿Cuál es el origen de la pizza hawaiana: pizza de jamón y piña?
Aunque la respuesta lógica sería Hawaii, no está ni cerca de la realidad. El origen de la pizza cubierta con jamón y piña no fue una invención italiana, ni hawaiana.
La pizza hawaiana fue creada en Canadá en 1962 por un inmigrante griego llamado Sam Panopoulos, según BBC Bitesize. En ese entonces Panopoulos dirigía un restaurante con sus hermanos en la ciudad de Chatham, Ontario. Se dice que su platillo estaba inspirado en un reciente viaje que realizó a Nápoles (la cuna de la pizza).
Se arriesgó añadiendo piña enlatada a una pizza, con jamón, pero pronto descubrió que la combinación de dulce y salado tuvo gran éxito. La revista explica que la marca de piña enlatada (que se importaba a Norteamérica) se llamaba Hawaiian, por lo que el invento de Panopoulos recibió su nombre en su honor.
La ciencia respalda a la piña como ingrediente de la pizza
Evolutivamente, el sabor dulce indica la presencia de una fuente de energía para nuestro cuerpo, mientras que lo salado el equilibrio de electrolitos. De este modo, nuestro sistema está preparado naturalmente para que nos gusten las combinaciones dulces y saladas. En la actualidad hay varios platillos agridulces, y seguramente te encantan, ¿por qué la piña en la pizza no lo sería si combina dos de los sabores preferidos?
Por genética algunas personas son más sensibles a ciertos sabores, por lo que es posible que existan personas que disfrutan de la piña en otras presentaciones, pero no como ingrediente en la pizza. Así pues, que te guste o no la pizza hawaiana también puede depender de tus genes.
Los científicos han estudiado qué le sucede exactamente a la piña cuando se cocina a diferentes temperaturas. Los resultados muestran que la piña calentada tiene un sabor menos agridulce que una recién cortada.
«Cuando se calienta la piña, se producen muchas reacciones químicas, ya que contiene una gran cantidad de azúcares y ácidos orgánicos», afirma Zhimin Xu, coautor del estudio. «A una temperatura de calentamiento suave, su aroma afrutado se libera rápidamente, pero su intensidad disminuye cada vez más a medida que aumenta la temperatura y el tiempo de calentamiento, mientras que el aroma a pan aumenta durante el calentamiento».
Por otra parte, la piña ofrece diversos beneficios para la salud. Contiene nutrientes, antioxidantes, nutrientes y compuestos beneficiosos, como vitamina C, manganeso y enzimas, que facilitan la digestión. Desde este punto parece que no hay razón para que la piña sea un mal ingrediente.
¿Por qué a muchas personas no les gusta (para nada) la pizza con piña?

Hemos dicho que naturalmente esta combinación de sabores debería ser agradable para nosotros. Sin embargo, el sabor no es lo único que influye, además de que unos son más sensibles a ciertos sabores, también está el olor (aroma) y la sensación física en la boca.
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«Puede que a algunas personas no les guste el sabor dulce de la piña cuando va con ingredientes salados de la pizza, como jamón, salchichas o quesos», dice Zhimin Xu. «Sin embargo, a algunas personas les puede gustar el sabor agridulce para equilibrar el sabor salado de las pizzas».
Finalmente, la preparación tradicional de la pizza puede tener un significado cultural importante para las personas. Por esta razón, para algunos es inaceptable que otra fruta además del tomate se añada a las pizzas. El debate seguramente seguirá, pero si llegaste hasta aquí ya tienes argumentos que te pondrán por encima de los paladares.