
Un nuevo estudio del Instituto Max Planck advierte que nuestro Sol podría experimentar una superllamarada, una erupción solar extremadamente poderosa capaz de liberar una cantidad de energía inimaginable, equivalente a la que consumiría toda la humanidad en varios siglos.
Las superllamaradas solares son explosiones masivas de radiación electromagnética en la superficie de las estrellas. A diferencia de las erupciones solares normales, estas liberan energías descomunales que podrían inutilizar los sistemas tecnológicos enteros de la Tierra. Hasta ahora, los científicos no tenían certeza de si nuestro Sol pudiera generar un evento tan extremo. Sin embargo, el estudio, basado en el análisis de 56,450 estrellas similares al Sol, confirma que es probable que este tipo de explosiones ocurran aproximadamente una vez cada siglo.
Las estrellas similares al Sol producen superllamaradas aproximadamente una vez cada 100 años
De acuerdo con los investigadores, el mecanismo físico que produce las superllamaradas es similar al que origina las erupciones solares comunes, es decir, el entrelazamiento y ruptura de las líneas de campo magnético del Sol. Sin embargo, en el caso de las superllamaradas, esta liberación de energía ocurre a una escala colosal, y es mucho mayor a lo que se observa habitualmente.
Para llegar a estas conclusiones los científicos utilizaron datos del telescopio espacial Kepler para analizar la actividad de estrellas parecidas al Sol. De las estrellas observadas, 2,527 mostraron evidencias de superllamaradas, con un total de 2,889 eventos identificados. Basándose en estos datos, estimaron que una con energía superior a 10³⁴ ergios podría ocurrir aproximadamente una vez cada 100 años.
Esta frecuencia es mucho mayor a lo que se pensaba anteriormente. De hecho, algunas investigaciones previas sugerían que las superllamaradas podrían ocurrir solo cada varios miles de años, pero ahora, los resultados esta nueva investigación podría indicar un riesgo mucho más inminente.
Pero, ¿qué pasaría con la Tierra ante una superllamarada solar? Es evidente que evento de esta magnitud tendría consecuencias devastadoras para nuestro planeta. Al liberar cantidades extremas de radiación, una superllamarada podría afectar directamente la ionosfera terrestre, lo que podría generar apagones de radio y perturbar los sistemas de comunicación globales.
Además, esta superllamarada abriría la posibilidad de una eyección de masa coronal (CME), una onda de plasma solar que viaja por el espacio a una gran velocidad. Cuando una de estas eyecciones impacta el campo magnético de la Tierra, puede inducir corrientes eléctricas en la superficie terrestre, dañando redes eléctricas, satélites y otros sistemas tecnológicos importantes.

«No está claro si las llamaradas gigantescas siempre van acompañadas de eyecciones de masa coronal ni cuál es la relación entre las superllamaradas y los fenómenos extremos de partículas solares», menciona el astrofísico Ilya Usoskin, de la Universidad de Oulu.
Más de una ocasión se han registrado tormentas geomagnéticas generadas por fuerte actividad solar. La más poderosa hasta la fecha ha sido el Evento Carrington de 1859, que fue causado por una erupción solar relativamente menor en comparación con una superllamarada. En ese entonces, las corrientes inducidas destruyeron sistemas de telégrafo y generaron auroras visibles hasta en latitudes tropicales. En la actualidad una superllamarada mucho más potente podría provocar un colapso tecnológico global.