
Actualmente sabemos perfectamente que el agua, el recurso indispensable para la vida tal y como la conocemos, no es exclusivo de la Tierra, de hecho, está presente en la mayoría de los planetas del Sistema Solar, aunque en diferentes estados. El agua líquida que fluye sobre la superficie es algo más particular de nuestra Tierra. Ahora, en un nuevo estudio, los investigadores descubrieron que hace 4.450 millones de años Marte albergaba agua con una característica especial, era extremadamente caliente, probablemente en condiciones similares a cómo llegó el agua en nuestro planeta.
Hace millones de años Marte tenía agua caliente
Los investigadores acaban de descubrir que Marte albergó agua extremadamente caliente hace 4.450 millones de años, poco después de su formación. El meteorito Black Beauty, oficialmente conocido como Northwest Africa 7034 (NWA 7034), fue una pieza clave para este descubrimiento. Es uno de los meteoritos marcianos más antiguos y estudiado que llegó a la Tierra hace apenas 1.500 millones de años.
Este meteorito contiene cristales de circón formados hace entre 4.480 y 4.430 millones de años, en un período conocido como pre-Noéico, cuando Marte aún era un planeta joven y dinámico. Lo que hace especial a estos cristales son las capas de elementos como hierro y sodio que presentan un patrón de zonificación oscilatoria, un rasgo raro que, en la Tierra, solo se encuentra en entornos hidrotermales.
«La imagen que está surgiendo es que Marte y la Tierra en sus inicios tenían algo en común: ambos eran húmedos. Se sabe a partir del análisis de los circones más antiguos de la Tierra que el agua líquida existió hace al menos 4.300 millones de años. Ahora tenemos evidencia de que en Marte había agua que es incluso más antigua» Mencionó el geólogo Aaron Cavosie al sitio web de ciencias ScienceAlert.

Durante sus primeros días, Marte y la Tierra compartían algunas características similares. Ambos planetas tenían agua líquida, actividad volcánica intensa y, posiblemente, condiciones favorables para el surgimiento de vida. Sin embargo, mientras la Tierra logró estabilizar su ciclo del agua y conservar sus océanos, nuestro planeta vecino tomó un camino diferente. La pérdida de su atmósfera debido a la disminución de su campo magnético y otros factores dejó su superficie árida y fría, congelando el agua bajo capas de polvo y roca, tal y como la conocemos ahora.
Esto refuerza la idea de que al menos durante el periodo pre-Noéico, las condiciones para el planeta rojo llegaron a ser similares a las de la Tierra primitiva. De hecho, las temperaturas extremas de los fluidos hidrotermales podrían haber creado algunos ambientes parecidos a los de nuestro planeta que dieron lugar a formas de vida extremófilas en fuentes termales como las de Yellowstone.
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A pesar del análisis de Black Beauty aún no sabemos si estas condiciones persistieron lo suficiente como para permitir la evolución de vida. Aunque la composición de Black Beauty como sus cristales de circón han llevado a los científicos a comparar este meteorito con algunos sistemas hidrotermales de nuestro planeta, como el déposito de Olympic Dam en Australia. Esto podría reforzar la teoría de que los fluidos hidrotermales jugaron un papel importante en su evolución geológica.
Aunque este descubrimiento es emocionante para todos y nos ayudará a comprender mejor la formación del planeta rojo, aún quedan muchas preguntas por resolver como ¿cuánta agua existía realmente? ¿estos sistemas hidrotermales persistieron lo suficiente para dar lugar a formas de vida? Y, si la vida nunca surgió en Marte, ¿qué factores impidieron su desarrollo?