
Atacama se lleva el título del desierto más árido del mundo, por lo que considerando este hecho, un panorama florido es lo último que la gente esperaría en este lugar. Aunque a primera vista parezca ilógico, en ciertos años ciertas zonas de esta región chilena desafían las reglas y durante primavera se llena de flores, ¿deberíamos de preocuparnos o se trata de un fenómeno normal?
¿Por qué crecen flores en el desierto de Atacama?
Este fenómeno poco usual en el desierto de Atacama, ha sido estudiado por botánicos de todo el mundo, en realidad dicha manifestación se denomina «desierto florido». Suele sorprender cada 5-7 años tras intensas lluvias, convirtiendo la aridez en una «colorida alfombra floral». En los años que florece, es visto en septiembre-octubre, aunque ocasionalmente en noviembre, en 2022 se registró por última vez este florecimiento.
Para propiciar este evento se necesitan lluvias suficientes para presenciarlo, siendo esenciales las reservas anticipadas. Tras una lluvia prolongada el desierto se transforma con más de 200 especies de plantas. Esto ocurre después de años de sequía, cuando lluvias activan semillas latentes en el suelo, desencadenando la germinación y florecimiento de las diversas especies de plantas.
“El desierto florido es un fenómeno asociado a eventos pluviométricos. Hay un aumento de la biomasa vegetal, que se debe principalmente a las plantas herbáceas”. Explica María Fernanda Pérez , profesora de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Católica de Chile.
Es por ello que este evento se presenta irregularmente, generalmente después de periodos de lluvias inusuales, influenciado en ocasiones por fenómenos climáticos como El Niño. Es importante destacar que, algunas de las especies que florecen son endémicas de la región y solo se encuentran en el desierto de Atacama, lo que lo hace aún más especial y valioso en términos de biodiversidad.
El “Desierto Florido” no solo es bonito a la vista, sino que también tiene importantes implicaciones ecológicas. Durante la floración, las plantas proporcionan alimento y refugio a una gran variedad de animales, lo que ayuda a la biodiversidad y al equilibrio del ecosistema del desierto. Además, el aumento en la vegetación puede ayudar a retener el agua en el suelo y prevenir la erosión, mejorando la resiliencia del ecosistema ante condiciones climáticas extremas.
¿Deberíamos preocuparnos?

El florecimiento ocasional en el desierto de Atacama no puede considerarse intrínsecamente como un evento negativo. De hecho, es un proceso natural que ocurre como respuesta a condiciones climáticas extraordinarias, como lluvias inusuales después de largos períodos de sequía. Este evento, trae consigo una explosión de vida vegetal en un entorno normalmente árido.
Sin embargo, es necesario reconocer que las condiciones climáticas extremas que pueden desencadenar el florecimiento, también pueden ser indicativos de ciertos cambios climáticos amplios. Un ejemplo de ello son los fenómenos climáticos como El Niño, como lo explica la Universidad de los Andes, que a menudo están asociados con lluvias intensas en ciertas regiones.
Por otro lado, esta manifestación también tiene un impacto económico y turístico importante para la región de Atacama y Chile en general. Cada vez que ocurre el Desierto Florido, atrae a miles de turistas de todo el mundo que desean presenciar este florecimiento. Por lo que, este florecimiento repentino puede generar un impacto positivo en términos de turismo, economía y conciencia ambiental, sin mencionar que atrae la atención de científicos.
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