¿Por qué somos polvo de estrellas? (Créditos de la imagen: Lovleach)¿Por qué somos polvo de estrellas? (Créditos de la imagen: Lovleach)
¿Por qué somos polvo de estrellas? (Créditos de la imagen: Lovleach)
¿Por qué somos polvo de estrellas? (Créditos de la imagen: Lovleach)

Desde el calcio en nuestros huesos, hasta el oxígeno en nuestros pulmones. Todos los elementos químicos que dieron origen a nuestra vida han surgido en las estrellas, ¿cómo es esto posible?

Seguramente has escuchado alguna vez, ya sea por «cosmos» de Carl Sagan, alguna entrevista de Neil deGrasse Tyson o un documental de NATGEO, la famosa frase «somos polvo de estrellas» y como muchos, la has interpretado de manera superficial y poética, es decir, algo bonito. No obstante ¿En algún momento te has puesto a pensar a qué hace referencia esta aseveración? ¿Será real lo que describe?

¿Qué pasa en el interior de una estrella?

Para empezar a comprender el amplio contexto en esta frase, que fue pronunciada inicialmente por Carl Sagan, pero inspirada en científicos como Richard Feynman, debemos hablar sobre los objetos estelares que se mencionan en ella, las estrellas. Una estrella, es una gigantesca bola de gas que se encuentra a muy altas temperaturas y libera cantidades exorbitantes de energía. En su interior existe una gran acumulación de calor y presión que hace que los átomos de los gases presentes se ionicen y se conviertan en plasma.

Una estrella produce mucha energía y, por ende, mucho calor, eso hace que los gases en la estrella se calienten, llegando al punto de superar la energía de conexión que mantiene a los electrones en órbita alrededor del núcleo del átomo y los electrones se liberan quedando sueltos.

Fusión Nuclear

La razón por el cual se produce todo este «desastre» en el interior de las estrellas, es nada menos que la fusión nuclear. Los núcleos atómicos de elementos livianos, como el hidrógeno, se fusionan entre sí para producir elementos más pesados, como el helio.

En palabras más sencillas, los átomos de elementos químicos livianos están muy presionados y chocan entre sí, eso hace que se «junten» y surjan nuevos elementos más pesados que también pueden fusionarse y seguir el ciclo hasta llegar a un elemento que no es fusionable. En este caso, el límite es el hierro, un elemento químico que se produce al final de una estrella debido a que requiere un ambiente aún más extremo.

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Las estrellas son una fábrica de elementos químicos

Durante ese proceso conocido como nucleosíntesis, se van generando más y más elementos químicos en la estrella. Cuando esa estrella llega a su etapa final, colapsa y esparce todos esos residuos por el cosmos. Para entenderlo mejor puedes imaginar que se trata de un globo lleno de agua. Sería como seguir llenándolo con agua hasta reventarlo y mojar toda la superficie alrededor.

Entonces, la naturaleza de las estrellas hace que se originen muchos elementos químicos en su interior y cuando muere, arroja todo ese material en todas direcciones. Los escombros pueden acumularse entre sí y formar nuevos objetos como una estrella misma, planetas, cometas etc.

De esta manera es como se formó un pequeño planeta que ahora llamamos Tierra, que luego de un par de miles de millones de años, logró albergar vida a partir del polvo. Curiosamente, casi el 100% de nuestro cuerpo está compuesto por elementos químicos se formaron en el corazón de una estrella.

La mayoría de los elementos que componen el cuerpo humano se formaron en las estrellas. (Créditos de la imagen: Natural History Museum).
La mayoría de los elementos que componen el cuerpo humano se formaron en las estrellas. (Créditos de la imagen: Natural History Museum).

Conclusión: ¿somos polvo de estrellas?

La frase «somos polvo de estrellas» es cierta ya que literalmente lo somos, casi todos los elementos químicos que componen nuestro cuerpo vienen de una estrella que sucumbió. Casi todos los elementos químicos más pesados que el hidrógeno y helio se forman en el interior de las estrellas. Así que, la próxima vez que dirijas la mirada al cielo y te hagas preguntas curiosas como esta, sabrás que no somos simples mortales estudiando el universo, somos parte de él.

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