
De forma sencilla, podemos decir que las supernovas vienen a ser el último accionar extremadamente brillante de una estrella masiva. Esto significa que para que una supernova exista, primero debemos mirar al ciclo de las estrellas.
¿Qué es una estrella?
Tal y como lo explicamos en un artículo anterior, una estrella es una gigantesca bola de gas que se encuentra a muy altas temperaturas y libera cantidades exorbitantes de energía. En su interior existe una gran acumulación de calor y presión que hace que los átomos de los gases presentes se ionicen y se conviertan en plasma. Las estrellas, cuya energía es producida por un proceso interno de fusión nuclear, nos proveen de luz, calor y otras formas de radiación.
Como todo lo que existe, eventualmente debe llegar a su fin, incluso las estrellas. El punto clave está en que cuando una estrella es masiva, al agotar su combustible puede explotar convirtiéndose en un objeto extremadamente brillante que se conoce como supernova. ¿Quieres saber cómo ocurre este proceso? ¡sigue leyendo para descubrirlo!
¿Cómo se forma una supernova?
Toda estrella es el resultado de un equilibrio de fuerzas y hay dos puntos para entender esto. La fuerza de la gravedad, el propio peso de la estrella comprime a la misma con una fuerza tal que lo derrumbaría, esto es lo que mantiene a los átomos calientes apretados y muy caliente en el centro. Por otra parte, las reacciones de fusión ejercen una presión hacia el exterior, lo cual evita que la estrella se colapse. Mientras la «fuerza» de gravedad interna y la fuerza externa provocada por las reacciones de fusión sean iguales, la estrella permanecerá estable.

Desde que empiezan a brillar, las estrellas son alimentadas por la fusión nuclear de hidrógeno que forma helio, y posteriormente otros elementos más pesados. Y si el hidrógeno (su combustible) se agota simplemente la presión de las reacciones de fusión que proporciona el brillo y evita la estrella colapse por su propio peso desaparece, por lo cual sucede lo inevitable ¡colapsa!
No todas las estrellas se convierten en supernovas tras este colapso. Dependiendo de la masa de la estrella acabará convirtiéndose en una enana blanca, estrella de neutrones, agujero negro o estallar por completo. Para dar como resultado a una supernova, la estrella moribunda tiene al menos cinco veces la masa de nuestro Sol.
Las supernovas son eventos espectaculares pueden extremadamente brillantes, tanto que pueden llegar a eclipsar a sus galaxias enteras durante días e incluso meses. Son fáciles de detectar, solo que no son del todo comunes; los astrónomos estiman ver alrededor de 2 o 3 supernovas cada 100 años en una galaxia del tamaño de la Vía Láctea.
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Las supernovas son muy interesantes
Sabemos que las estrellas son como una fábrica de elementos químicos, el núcleo forma elementos más pesados a partir del hidrógeno. En las estrellas se forma el carbono, necesario para la vida, el calcio de nuestros huesos y el hierro de nuestra sangre. Para elementos más pesados como el oro, la plata y el uranio, es necesario un escenario aún más extremo que propician las estrellas masivas. Cuando las supernovas estallan, distribuyen los diferentes elementos químicos en el espacio que luego se agrupan para formar planetas, lunas, cometas, y tal vez también personas como tú y yo.
Resumen
En síntesis, las supernovas son objetos extremadamente brillantes que resultan del colapso de una estrella moribunda con al menos 5 masas solares. No son del todo comunes, y se estima que se puede ver alrededor de 2 a 3 supernovas cada 100 años. Estos objetos son interesantes para la ciencia, son responsables en gran medida de la dispersión de elementos químicos que una estrella fabricó en su interior durante su vida.