
Desde hace más de una década se sabe con seguridad que la Luna tiene agua, pero no es como en la Tierra y se pensaba que solo se podía encontrar en zonas específicas. Ahora, una nueva investigación dice que el agua puede estar ampliamente extendida en múltiples regiones de la superficie lunar.
Nuevo estudio muestra que la Luna tiene múltiples fuentes de agua e hidroxilo
En un estudio publicado recientemente en la revista The Planetary Science Journal, los científicos analizaron mapas de las caras cercana y lejana de la Luna revelando múltiples fuentes de agua e hidroxilo en las rocas y suelos expuestos al Sol. En otras palabras, descubrieron señales de agua incluso en rocas excavadas por impactos de meteoritos en todas las latitudes, sugiriendo que la posibilidad de encontrar este compuesto no se limita solo a las regiones polares, sino que está mucho más extendida en la superficie lunar.
Pensamos usualmente en la Luna como un mundo seco, y ciertamente lo es ya que no hay líquidos en su superficie. Sabíamos de forma segura de la presencia esta sustancia en los polos de la Luna, pero con este nuevo estudio nos dice que el agua puede estar presente incluso en las regiones más secas iluminadas por el Sol. Este hallazgo es importante principalmente por dos razones: comprender mejor la geología lunar y también porque es un recurso valioso que los futuros exploradores podrían aprovechar.
«Los futuros astronautas podrían ser capaces de encontrar agua incluso cerca del ecuador explotando estas áreas ricas en agua. Anteriormente, se pensaba que sólo la región polar, y en particular, los cráteres profundamente sombreados de los polos eran lugares donde se podía encontrar agua en abundancia», dijo en un comunicado Roger Clark, científico sénior del Instituto de Ciencias Planetarias, quien dirigió la investigación. «Saber dónde se encuentra el agua no sólo ayuda a entender la historia geológica lunar, sino también dónde los astronautas pueden encontrar agua en el futuro».
Para encontrar estas señales de agua, el equipo utilizó datos del espectrómetro de imágenes Moon Mineralogy Mapper (M3). A diferencia de las cámaras normales que ven tres colores, el instrumento M3 ve 85 colores, lo que ayuda a detectar la composición de las rocas. Finalmente, los científicos utilizan la llamada espectroscopia infrarroja para identificar señales de agua (H₂O) e hidroxilo (OH) en la luz reflejada. En la siguiente imagen vemos los datos del Moon Mineralogy Mapper, el azul (en la imagen de abajo) se correlaciona con minerales arcillosos y los colores rojizos con minerales de sulfato.

El agua en la superficie lunar no es eterna. El equipo ha confirmado que el H₂O se destruye lentamente a lo largo de millones de años por influencia de la radiación del viento solar, pero deja atrás el hidroxilo (OH).
«Si juntamos todas las evidencias, vemos una superficie lunar con una geología compleja con una cantidad significativa de agua en el subsuelo y una capa superficial de hidroxilo. Tanto la formación de cráteres como la actividad volcánica pueden llevar materiales ricos en agua a la superficie, y ambos se observan en los datos lunares», dijo Clark.
Este es sin lugar a duda un descubrimiento interesante, especialmente para los geólogos. En cuanto a exploración espacial, las cantidades de agua en la Luna podrían ser significativamente bajas como para ser aprovechadas, a menos que en el futuro exista un método eficiente mediante el cual se pueda extraer. De todas maneras, los astronautas del futuro tendrán más agua de lo que se pensaba.
Por último, no está demás mencionar que el agua no es una sustancia propia de la Tierra. De hecho, está compuesta por hidrógeno y oxígeno que son los elementos más comunes del universo, de modo que estos descubrimientos no deberían ser del todo sorpresa. Está presente planetas del sistema solar, lunas, cometas, asteroides, eso sí, en diferentes estados (sólido, líquido o gaseoso).