
¡Saluda a uno de los vecinos más cercanos de la Vía Láctea! La imagen de esta semana del Hubble nos regala una vista espectacular de la Pequeña Nube de Magallanes, una galaxia que está tan cerca que en un futuro podría ser absorbida por la nuestra.
Hubble captura una impresionante vista de la Pequeña Nube de Magallanes
El Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA nos regala una nueva e impresionante imagen de una de las galaxias más cercanas a la Vía Láctea: la Pequeña Nube de Magallanes (SMC, por sus siglas en inglés). Situada a unos 200 000 años luz de distancia, esta galaxia enana se encuentra principalmente en la constelación de Tucana, aunque una pequeña parte se extiende hasta la constelación vecina de Hydrus.
Gracias a su cercanía, la SMC es una de las pocas galaxias que pueden observarse desde la Tierra sin necesidad de telescopio o binoculares. Para los observadores en el hemisferio sur y algunas latitudes del hemisferio norte, la Pequeña Nube de Magallanes parece un fragmento de la Vía Láctea desprendido, aunque en realidad está mucho más lejos. En la siguiente imagen podemos apreciar una vista más amplia, donde resaltan las estrellas coloridas y brillantes.

A diferencia de lo que se percibe a simple vista, la imagen capturada por el Hubble con su cámara de gran campo 3 (Wide Field Camera 3) nos ofrece un nivel de detalle sorprendente. La imagen, tomada con cuatro filtros que capturan distintas longitudes de onda, nos sumerge en un paisaje cósmico: nubes de polvo flotan entre un mar de estrellas, pintando el espacio con tonos azulados, rojizos y anaranjados. En el centro de la escena está NGC 346, un cúmulo estelar repleto de jóvenes estrellas masivas que iluminan el entorno con su resplandor.
Se aprecian estrellas lejanas como puntos diminutos y otras más cercanas que brillan intensamente, acompañadas de delicados picos de luz. A la izquierda, las nubes de una nebulosa tiñen el espacio de un matiz azul-verdoso, mientras fragmentos de polvo se dispersan sobre el fondo negro a la derecha.
El estudio de galaxias enanas como la Pequeña Nube de Magallanes es clave para comprender la evolución de las galaxias en el universo. Debido a su relativa proximidad, la SMC ofrece una oportunidad única para estudiar la formación de estrellas en un entorno diferente al de la Vía Láctea. Gracias al Hubble, podemos maravillarnos con la belleza y el misterio de nuestro vecindario cósmico como nunca antes.
Por último, no está demás aclarar que la Pequeña Nube de Magallanes (SMC) y la Gran Nube de Magallanes (LMC) no son lo mismo, sino que son dos galaxias enanas distintas, conocidas juntas como las Nubes de Magallanes, que orbitan alrededor de la Vía Láctea. Ambas son visibles a simple vista desde el hemisferio sur y están gravitacionalmente ligadas a nuestra galaxia, interactuando entre sí y con la Vía Láctea, lo que afecta sus formas y destinos.