
El mes pasado una investigación dijo que la colisión entre la Vía Láctea y la galaxia de Andrómeda era solo el 50% probable. Ahora en un nuevo estudio menciona que este par de galaxias ya podrían estar interactuando. No es una contradicción, hay algunos detalles a tener en cuenta que veremos en este artículo.
Nuevo estudio sugiere que la Vía Láctea y Andrómeda posiblemente ya estén interactuando
Desde hace tiempo atrás los astrónomos decían que en unos 4.500 millones de años la galaxia Vía Láctea y su vecina gigante Andrómeda (M31) inevitablemente colisionarán formando una única galaxia denominada «Lactómeda». Un estudio reciente sugirió que esto pase es probable en un 50% y si ocurre el proceso tomaría el doble de tiempo, alrededor de 10.000 millones de años.
Ahora, un estudio publicado en la revista Nature Astronomy, indica que nuestra galaxia ya está interactuando con su vecina más cercana, Andrómeda. Esto significa que la lejana colisión podría haber comenzado. Estas dos galaxias están separadas por 2.5 millones de años luz, pero resulta que además se su estructura base tiene un halo que se puede extender por un millón de años luz.
Un manto de gas se extiende hasta un millón de años luz alrededor de cada galaxia. Se conoce como «halo» que rodea al disco galáctico, representa aproximadamente el 70% de la masa ordinaria de la galaxia. Se pensaba que estos halos galácticos son los primeros en encontrarse con el universo que se encuentra más distante, pero se conocía poco o nada al respecto.
Para este nuevo estudio los astrónomos utilizaron el altamente sensible Keck Cosmic Web Imager (KCWI), instalado en el telescopio Keck de 10 metros en Hawái, para fotografiar por primera vez este halo de materia y lo han examinado píxel por píxel. La observación del medio circungaláctico se llevó a cabo en una galaxia ubicada a 270 millones de años luz identificada como IRAS 08339+6517.
En análisis de las imágenes lograron captar la nube de gas que brilla fuera de la galaxia a 100.000 años luz en el espacio, reveló la conexión física del hidrógeno y el oxígeno desde el centro de la galaxia hasta el exterior. Fue inesperado cuando encontraron que las condiciones físicas del gas cambiaron. Esto significa que estos elementos están presentes a una distancia muy alejada del disco galáctico, y por si fuera poco también interactúan.
«Lo encontramos en todas partes donde miramos, lo cual fue realmente emocionante y en cierto modo sorprendente», dijo en un comunicado la profesora asociada Nikole M. Nielsen, autora principal del artículo e investigadora de la Universidad de Swinburne.
¿Cuál es la relación con la colisión entre la Vía Láctea y Andrómeda?
Estos hallazgos también nos hacen replantear sobre dónde termina realmente una galaxia. Estos elementos del halo son partes de la galaxia. Si los halos de la Vía Láctea y Andrómeda siguen este patrón, entonces ya podrían estar interactuando entre sí. Por su puesto no es una colisión como uno piensa, pero materia que pertenece a ambas galaxias ya pueden estar mezclándose en este momento, aunque no lo notemos ni podamos verlo.
«Ahora estamos viendo dónde termina la influencia de la galaxia, la transición en la que se convierte en parte de lo que rodea a la galaxia y, finalmente, dónde se une a la red cósmica más amplia y a otras galaxias. Todos estos son límites generalmente difusos», dice la Dra. Nielsen. «Este cambio es interesante y aporta algunas respuestas a la pregunta de dónde termina una galaxia».
Como mencionamos al principio, esto no representa una contradicción con el estudio que mencionaba que las probabilidades de la colisión de la galaxia de Andrómeda y la Vía Láctea son del 50%. Además, un 50% es como lanzar una moneda, no es una probabilidad despreciable. Se refiere a que se fusionen las galaxias, pero eso no significa que no puedan interactuar durante un tiempo, acercarse e incluso modificar su estructura. Por tanto, son estudios de temas diferentes, solo que este último que busca analizar los halos casualmente se vincula con las colisiones de galaxias.