
La NASA ha dado luz verde al desarrollo de una misión que pretende establecer comunicaciones con la estrella vecina del Sistema Solar Próxima Centauri. Se trata del proyecto Swarming Proxima Centauri, que pretende mandar un enjambre de sondas espaciales a Proxima Centauri. El concepto fue elegido para la fase de desarrollo dentro del programa Conceptos Avanzados Innovadores (NIAC) de la NASA. Marshall Eubanks, el líder científico del proyecto, sostiene que viajar por el espacio interestelar implica superar desafíos de distancia, energía y velocidad.
Algo está claro, el viaje interestelar a Próxima Centauri, la estrella más cercana al Sistema Solar, representa desafíos significativos debido a las distancias enormes y los riesgos asociados con el espacio interestelar. Las naves espaciales convencionales requerirían entre 19,000 y 81,000 años para alcanzarla. Ante esto, se propone el uso de naves de escala de gramos impulsadas por láseres, como el proyecto Swarming Proxima Centauri,, seleccionado para el desarrollo de la Fase I del programa NIAC de la NASA.
Esto implica el uso de un rayo láser de 100 gigavatios para impulsar miles de sondas espaciales a una velocidad relativista del 10 al 20% la velocidad de la luz. Bajo este concepto, todo podría estar listo para su desarrollo alrededor de mediados de siglo, lo que apunta a llegar a Próxima Centauri y su exoplaneta Próxima b después del 2070.
Esto quiere decir que en un futuro cercano, la exploración interestelar podría ser posible mediante pequeñas sondas impulsadas por láser. Estas sondas formarían un enjambre autónomo, coordinándose para generar señales ópticas fuertes a distancias interestelares. Esto indica el lanzamiento de una serie de sondas a una fracción significativa de la velocidad de la luz, coordinando su posición y comunicación para explorar Proxima b.
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La tecnología de enjambre permitiría observaciones detalladas desde múltiples perspectivas. Además se propone explorar y probar estas técnicas en un entorno simulado antes de mediados de siglo, anticipando avances que revolucionarán la exploración espacial y facilitarán nuevas misiones.
“Permitiría un retorno de datos bastante alto de Proxima y Alpha Centauri, y una exploración más detallada de los planetas en ese sistema. Dependiendo de los detalles de la ingeniería, la ubicación y la potencia de los láseres impulsores, etc., debería ser posible enviar enjambres de sondas a entre cinco y diez de los sistemas estelares más cercanos al mismo tiempo que exploramos Centauri. sistema, que posiblemente llegue hasta Sirio, la estrella más brillante del cielo nocturno, y a unos 50 años de distancia con la tecnología innovadora planificada”. Explica Marshall Eubanks para Universe Today.
El mayor desafío para el enjambre

De acuerdo con Marshall Eubanks, científico al mando de la iniciativa, viajar por el espacio interestelar implica lidiar con problemas de distancia, energía y velocidad. Próxima Centauri, que se encuentra a 4,25 años luz del Sistema Solar (equivalente a 40 billones de kilómetros o 25 billones de millas), se percibe como extremadamente distante y prácticamente inalcanzable.
Se espera que el costo de construcción supere los 100 mil millones de dólares (10 veces más que el coste final del Telescopio Espacial James Webb), lo que podría permitir el uso de sondas para un mayor éxito. Aunque uno de los problemas principales podría ser la comunicación y el control de las sondas a tales distancias, se prevé solucionar estos problemas en la marcha.
Con este proyecto además de explorar el espacio y observar la Tierra, la tecnología de robots en enjambre también se utiliza en campos como la medicina, la fabricación avanzada, la investigación ambiental, la ubicación y navegación global, así como en operaciones de búsqueda y rescate, entre otros.