
La procrastinación es uno de los obstáculos más frecuentes de muchas personas en su día a día. Ya sea en responsabilidades del hogar o en proyectos laborales, retrasar las actividades puede generar estrés, ansiedad y una acumulación de pendientes que nos abruman. A pesar de ser algo tan común, existe un método práctico para enfrentar la procrastinación, la regla de los 5 minutos. Si quieres saber de qué se trata y cómo llevarla a cabo, sigue leyendo porque aquí te lo decimos.
¿En qué consiste la Regla de los 5 Minutos?
En términos básicos, la regla de los 5 minutos es una estrategia basada en principios de la terapia cognitivo-conductual que busca disminuir la resistencia inicial hacia una tarea. Su planteamiento es sencillo, dedica únicamente cinco minutos a una actividad que has estado evitando. Al finalizar ese tiempo, tienes la libertad de elegir si continúas o te detienes sin sentir remordimiento.
Lo interesante de este enfoque es que, en la mayoría de las ocasiones, al iniciar la tarea, el impulso generado nos motiva a seguir adelante. El mayor desafío suele ser dar el primer paso, una vez superado, la resistencia se reduce y la actividad se percibe como más manejable.
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Es necesario tener en claro que el origen de la procrastinación no siempre radica en la tarea misma, sino en cómo la percibimos. Cuando consideramos una actividad como complicada, aburrida o exigente, nuestro cerebro tiende a esquivarla para conservar energía. Al limitar el esfuerzo inicial a cinco minutos, logramos que la mente interprete la tarea como algo sencillo y accesible.
¿Cómo aplicar la regla de los 5 minutos?

Lo mejor de esta técnica es que ponerla en práctica es fácil y solo requiere de tres acciones:
- En primer lugar, selecciona la tarea pendiente. Identifica esa actividad que has estado postergando, como responder correos, redactar un informe, organizar tu escritorio o realizar ejercicio.
- Una vez que la tarea esté elegida, establece un temporizador. Configura un reloj o cronómetro en cinco minutos y concéntrate en la tarea sin interrupciones durante ese lapso.
- Por último, cuando el tiempo termine, evalúa si deseas seguir adelante o prefieres parar. Probablemente descubrirás que continuar no supone mayor dificultad.
Aunque la Regla de los 5 Minutos es valiosa por sí misma, puedes optimizarla siguiendo los siguientes hábitos:
- Minimiza distracciones, silencia notificaciones, aparta el teléfono y considera herramientas que restrinjan el acceso a sitios web que puedan desviarte.
- Combínala con la Técnica Pomodoro, si optas por seguir, organiza el trabajo en bloques de 25 minutos con breves descansos para mantener el enfoque.
- Divide las tareas grandes, fragmenta proyectos extensos en pasos más pequeños y alcanzables para facilitar el comienzo.
Como última recomendación, añade un incentivo. Prométete una pequeña recompensa tras completar los cinco minutos, como un café o un momento de descanso, de esta manera te motivarás a seguir con la actividad o a iniciarla sin problemas la próxima vez.
