
El rover Curiosity de la NASA ha identificado en Marte las moléculas orgánicas más grandes halladas hasta la fecha. Este nuevo hallazgo refuerza la posibilidad de vida antigua en el planeta rojo ya que en la Tierra estas moléculas orgánicas constituyen los componentes químicos esenciales de la vida.
El rover Curiosity de la NASA detecta las moléculas orgánicas más grandes jamás descubiertas en Marte
El estudio publicado recientemente en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, amplía nuestra comprensión sobre los compuestos antiguos que pueden preservarse en la superficie marciana y sugiere que la química prebíotica pudo haber avanzado más de lo que se pensaba.
Esta historia comienza cuando los científicos analizaron una roca pulverizada, bautizada como “Cumberland”, que Curiosity perforó en mayo de 2013 en el cráter Gale, específicamente en la zona de Yellowknife Bay. Utilizando el instrumento SAM (Sample Analysis at Mars) del rover, los investigadores detectaron decano, undecano y dodecano, moléculas con 10, 11 y 12 átomos de carbono, respectivamente. Estas se consideran fragmentos de ácidos grasos, compuestos orgánicos que en la Tierra son esenciales para formar membranas celulares.

Si bien los ácidos grasos son esenciales en la Tierra para la vida tal y como la conocemos, también pueden generarse sin intervención biológica mediante procesos geoquímicos, como los que ocurren en fuentes hidrotermales. Por esta razón, no podemos afirmar que las moléculas orgánicas encontradas en Marte tengan origen biológico, pero su presencia representa la primera evidencia de que la química orgánica pudo haber evolucionado hasta un nivel de complejidad compatible con la aparición de la vida
«Nuestro estudio demuestra que, incluso hoy, al analizar muestras de Marte podríamos detectar firmas químicas de vida pasada, si alguna vez existió en Marte», dijo en un comunicado Caroline Freissinet, autora principal del estudio y científica investigadora del Centro Nacional Francés de Investigación Científica.
Anteriormente el rover había identificado moléculas orgánicas simples, pero estas nuevas cadenas más largas marcan un avance. Indican que la química orgánica en Marte pudo alcanzar mayor complejidad, un paso potencial hacia condiciones favorables para la vida. Además, el hallazgo sugiere que moléculas grandes, incluidas posibles biofirmas, podrían resistir la radiación y oxidación de la superficie marciana durante millones de años.
El hallazgo de estas moléculas orgánicas impulsa la misión Mars Sample Return, que busca traer muestras de Marte a la Tierra para estudiarlas con equipos más potentes. A diferencia de Curiosity, el rover Perseverance está recolectando muestras que sí planean ser traídas de vuelta. Los científicos esperan que, al analizarlas, se pueda descubrir si alguna vez hubo vida en Marte.
El siguiente paso en la exploración marciana es claro: traer muestras a la Tierra y analizar con precisión las señales químicas de la historia de Marte. La búsqueda de vida en el planeta rojo está lejos de terminar, y cada nuevo hallazgo acerca más a la humanidad a responder una de las preguntas más fundamentales: ¿Hay vida en otros planetas? Imagina, si esta respuesta fuese positiva para un planeta vecino, cambiaría por completo nuestro entendimiento de lo que puede existir en lo más lejano.