Después de 2 años y medio de funcionamiento, el experimento MOXIE a bordo del rover Perseverance ha llegado a su fin y sus resultados abren una ventana prometedora de cara a la futura exploración humana en Marte.

El pasado 7 de agosto, el experimento MOXIE (Mars Oxygen In-Situ Resource Utilization Experiment) o Experimento de Utilización de Recursos In Situ de Oxígeno en Marte, ha cumplido con éxito, e incluso superó los objetivos de la NASA, produciendo un total de 122 gramos de oxígeno extraídos de la atmosfera de Marte, aproximadamente lo que respira un perro pequeño en 10 horas, según indica el comunicado oficial.

En su hora más eficiente fue capaz de producir 12 gramos de oxígeno, con una pureza del 98 % o más. En su decimosexta ejecución que se llevó a cabo el 7 de agosto, la cual fue la última, el instrumento produjo 9,8 gramos de oxígeno.  

El experimento dio inicio cuando el Perseverance aterrizó en Marte en 2021, siendo uno de sus enfoques principales allanar el camino a la supervivencia de futuras exploraciones humanas y facilitar el retorno a la Tierra desde el planeta vecino. Este sistema de producción de oxígeno podría desempeñar un papel crucial en futuras misiones de diversas formas, pero su importancia principal radica en convertirse en una fuente de propulsantes para cohetes, lo que sería esencial en cantidades masivas para impulsar las naves con astronautas de regreso a nuestro planeta.

Dicho de otra forma, este dispositivo del tamaño de un microondas abre la puerta a la posibilidad de que los futuros astronautas puedan obtener oxígeno en Marte en lugar de tener que llevar grandes cantidades desde la Tierra. Sin embargo, todavía hay un largo camino por recorrer, ahora la tarea sería crear un sistema a gran escala que incluya un generador de oxígeno como MOXIE y una forma de licuar y almacenar ese oxígeno.     

«Cuando los primeros astronautas aterricen en Marte, es posible que tengan que agradecer a los descendientes de un dispositivo del tamaño de un horno de microondas por el aire que respiran y el propulsor del cohete que los lleva a casa», recalcan funcionarios de la NASA.

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Componentes interiores de MOXIE (Créditos de la imagen: NASA)

¿De qué manera funciona MOXIE?

De manera general, MOXIE toma dióxido de carbono (CO2) del aire marciano y, mediante un proceso electroquímico, separa las moléculas de CO2 en oxígeno (O2) y monóxido de carbono (CO). Después, se verifica la pureza del oxígeno antes de liberarlo en la atmósfera de Marte, junto con el monóxido de carbono y otros subproductos de la reacción.

Debido a que este dispositivo funciona a temperaturas elevadas, en su fabricación se implementaron materiales capaces de resistir el calor, esto incluye capa de oro y aerogel. El proceso de conversión implicaba temperaturas de hasta 798 grados Celsius. Estos materiales actuaron como barreras para evitar que el calor se disipara y afectaran otros instrumentos del rover.

Instalación de MOXIE en el rover Perseverance (Créditos de la imagen: NASA/JPL-Caltech

¿Qué sigue?

Aunque el equipo aprendió lo suficiente como para diseñar una versión más eficiente del instrumento, no están interesados en desarrollar un MOXIE 2.0. Como mencionamos anteriormente, el trabajo siguiente sería crear un sistema a gran escala que incluya un generador de oxígeno como MOXIE y componentes que hagan falta para aprovecharlo, además de dar la oportunidad a nuevas tecnologías en Marte.

Queda claro, MOXIE representa un logro tecnológico clave en el camino para futuras misiones tripuladas a Marte y otras exploraciones espaciales al demostrar la viabilidad de producir oxígeno en el Planeta Rojo. La misión se ha completado con mayor éxito de lo que sus creadores esperaban, eso significa un gran paso sin lugar a duda, pero el trabajo duro apenas comienza.

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