
Albert Einstein es uno de los científicos más conocidos de todos los tiempos, título bien merecido ya que incluso en la actualidad sigue siendo para muchos el más influyente. Sin embargo, el admirable científico nos ha puesto un límite de velocidad a todos, y eso es algo que puede sonar decepcionante para los entusiastas. Tampoco es para generar resentimiento, simplemente Einstein nos hizo ver la dura realidad: su teoría demostró que la luz es lo más rápido que puede viajar en el Universo. ¿Pero cómo funciona esto?, en este artículo vamos a explicarlo ¡quédate hasta el final para no irte con una respuesta incompleta!
¿Por qué nada puede ir más rápido que la velocidad de la luz?
En internet la respuesta más común dice que este límite de velocidad cósmica se debe a que, cuando un objeto va más y más rápido, su masa aumenta. Es bastante obvio ya que es lógico pensar que cuanto más pesado sea algo, nos será más difícil moverlo; para alcanzar la velocidad de la luz la masa de los objetos se hace infinita, por lo tanto, se requiere de una energía infinita, así que no podemos romper esa barrera.
Entonces, debido a que mientras más te aproximas a la velocidad de la luz tu energía de la masa aumenta -acercándose al infinito-, simplemente es imposible acelerarnos hasta tal velocidad. Esta explicación tiene mucho mérito, pero no deberías conformarte con eso… todavía es más profundo de lo que parece.
La luz no siempre viaja al mismo ritmo
Técnicamente no es del todo correcto decir que «nada puede ir más rápido que la luz». Actualmente se sabe que la velocidad de la luz en el «vacío» del espacio es de 299.792 kilómetros por segundo. De acuerdo con la teoría de la relatividad especial de Albert Einstein, la luz viaja tan deprisa que, en el vacío, nada en el universo es capaz de moverse más rápido. ¿Qué pasa cuando la luz está en otro medio?
Al ver la luz como ondas, estas pueden viajar a diferentes velocidades dependiendo del medio. Por ejemplo, los distintos colores de la luz viajan a velocidades diferentes dentro del cristal, por esta razón se desvían en cantidades diferentes y salen todos dispersos en lugar de mezclados. El violeta es el que viaja más despacio, por eso está en la parte inferior, y el rojo es el que viaja más rápido, por eso está en la parte superior, según la Universidad de Wisconsin-Madison. Curiosamente de esto podemos concluir que lo único que puede ir más rápido que la luz es la misma luz, pero nunca superarán el límite de 299.792 km/s.

¿Cuál es la verdadera razón por la que no podemos superar la velocidad de la luz?
Lo primero a entender es que, en lugar de espacio y tiempo (por separado), hay una sola cosa, conocida como espacio-tiempo. Un objeto que viaja más a través del espacio viaja menos a través del tiempo, lo que significa que si hablamos de lo que pasa con el tiempo es aún más extraño. Antes de superar la velocidad de la luz, el mismo tiempo dejaría de transcurrir.
«Nada puede ir más rápido porque esa es la velocidad del tejido mismo del espacio-tiempo», le respondió a la BBC el físico teórico británico Jim al Khalili.
De manera similar, Big Think explica que «La verdadera razón por la que no puedes viajar por el espacio más rápido que la luz es porque siempre estás viajando por el espacio-tiempo a la velocidad de la luz». En nuestra condición solo podemos aplicar todo nuestro esfuerzo en movernos a través del espacio; pero, una vez que has empujado todo tu movimiento en la dirección del espacio, simplemente no queda más velocidad. Buscar ir más rápido que la luz sería como hacer que tu coche se detenga y tratar de hacer que vaya más lento, ¡no se puede!
Y así es como debemos entender que una vez que nos movemos completamente por el espacio, ya no se puede ganar más velocidad. Por esta razón nada puede superar la velocidad de la luz. La dura realidad es que la velocidad de la luz es el límite, al menos para nuestro universo.