Representación artística de la colisión de agujeros negros. (Crédito de la imagen: Jurik Peter/Shutterstock)
Representación artística de la colisión de agujeros negros. (Crédito de la imagen: Jurik Peter/Shutterstock)

Dos telescopios de la NASA se han unido para descubrir un dúo de agujeros negros supermasivos que están muy cerca el uno del otro camino a colisionar. Este hallazgo representa el par de AGN más cercanos que se han observado hasta la fecha.

Astrónomos descubren el par de agujeros negros supermasivos más cercanos entre sí jamás observados

El telescopio espacial Hubble y el observatorio de rayos X Chandra de la NASA han captado a dos agujeros negros supermasivos que están separados el uno del otro por solo 300 años luz. Es una distancia bastante cercana astronómicamente hablando, solo la Vía Láctea tiene 100.000 años luz de diámetro. Como cada galaxia tiene normalmente solo un agujero negro supermasivo en su centro, la explicación para esto es que el par de galaxias anfitrionas se fusionaron.

Estos agujeros negros, enterrados en las profundidades de un par de galaxias en colisión, se encuentran activos o «alimentándose» de la materia a su alrededor. Los agujeros negros están arrastrando el gas y polvo que cae sobre ellos, lo que hace que brillen intensamente como núcleos galácticos activos (AGN). Se habla de núcleo galáctico activo cuando se da este proceso, no pasa en todas las galaxias, por ejemplo, el de la Vía Láctea actualmente se encuentra relativamente tranquilo.

El descubrimiento se detalla en un artículo publicado recientemente en la revista The Astrophysical Journal. El par de agujeros negros supermasivos están en la galaxia nombrada MCG-03-34-64, ubicados a 800 millones de años luz de distancia de la Tierra. En la siguiente imagen se puede ver a la galaxia con el núcleo brillante algo alargado porque ahí están dos agujeros negros supermasivos a punto de unirse y formar uno más grande.

Dos agujeros negros supermasivos separados unos 300 años luz en el núcleo brillante de la galaxia MCG-03-34-064. (Créditos: NASA, ESA, Anna Trindade Falcão (CfA); Procesamiento de imágenes: Joseph DePasquale (STScI)).
Dos agujeros negros supermasivos separados unos 300 años luz en el núcleo brillante de la galaxia MCG-03-34-064. (Créditos: NASA, ESA, Anna Trindade Falcão (CfA); Procesamiento de imágenes: Joseph DePasquale (STScI)).

Como se ve en la imagen anterior, la galaxia MCG-03-34-064 en realidad ya luce como una sola, pero fueron dos solo que la fusión se está completando con la unión de los «monstruos» cósmicos que mantenían cada una en su centro. Los científicos estiman que la colisión entre estos dos agujeros negros supermasivos se dará dentro de 100 millones de años, provocando un terremoto en el tejido del espacio y el tiempo en forma de ondas gravitacionales.

«No esperábamos ver algo así», dijo Anna Trindade Falcão del Centro de Astrofísica de Harvard y Smithsonian en Cambridge, Massachusetts, autora principal del artículo publicado hoy. «Esta vista no es algo común en el universo cercano y nos dijo que algo más está sucediendo dentro de la galaxia».

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Por si te preocupa la sacudida al del espacio-tiempo que provocarán este par de agujeros negros debes saber que, en primer lugar, todavía faltan unos 100 millones de años, y segundo, están a 800 millones de millones de años luz. Las ondas gravitaciones de esa distancia llegarían tan débiles que incluso detectarlos es un desafío. Es más, los agujeros negros supermasivos generan ondas de longitud más larga, algo que escapa de las capacidades de detacción actual, se espera que se construya un detector nuevo con la tecnología necesaria para 2030.

¿Cómo es posible que los agujeros negros provoquen entornos brillantes?

Esto ocurre porque a medida que la materia se acerca al agujero negro, se acelera a velocidades cercanas a la luz, alcanzando temperaturas extremas, y como resultado, emitiendo diferentes tipos de radiación. Así estos objetos de los que ni la luz puede escapar, paradójicamente se vuelven de los más brillantes porque su entorno conocido como disco de acreción brilla intensamente.

Estudiar la interacción de estos objetos nos ofrece información única sobre cómo evolucionó el universo. Cuando todo comenzó, este tipo de encuentros entre agujeros negros supermasivos debieron ser mucho más comunes debido a que las galaxias colisionaban unas con otras varias veces hasta alcanzar enormes tamaños como las actuales. Por esta razón, este hallazgo es una reliquia para comprender la historia del cosmos.

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