
En un mundo donde pasamos la mayor parte del tiempo frente al brillo de una pantalla, existen opciones que argumentan evitar la fatiga y daño visual. Las gafas de luz azul prometen ser una solución efectiva, pero ¿realmente hacen alguna diferencia?
Las gafas de luz azul están diseñadas para filtrar o bloquear la luz azul emitida por dispositivos digitales como computadoras, teléfonos inteligentes y tabletas. Estas gafas contienen lentes especialmente diseñadas que ayudan a reducir la cantidad de luz azul que llega a los ojos, lo que puede ayudar a prevenir la fatiga visual y posiblemente reducir el riesgo de daño ocular a largo plazo.
En esencia, este tipo de luz es una parte del espectro de luz visible con longitudes de onda cortas y alta energía. Una fuente natural de esta luz es el Sol, pero también la emiten fuentes artificiales como teléfonos y computadoras. Se ha sugerido que la exposición excesiva a la luz azul podría dañar las células sensibles a la luz en la retina, aunque la investigación sobre este tema sigue siendo limitada y controvertida.
¿Funcionan las gafas de luz azul?

Las gafas de luz azul, al reducir la cantidad de esta luz que llega a los ojos, pretenden mitigar estos posibles efectos negativos. Aunque algunas investigaciones han mostrado que la exposición a la luz azul de las pantallas digitales es mucho menor que la luz natural y no alcanza los límites de seguridad ocular, el uso de gafas.
Un equipo liderado por Laura Downie, profesora de optometría y ciencias de la visión en la Universidad de Melbourn, realizó un análisis exhaustivo donde no se encontraron pruebas que respaldarán la idea de que usar este tipo de gafas proporcionarán algún beneficio significativo en relación con la reducción de fatiga visual, en comparación con los lentes estándar. Para llegar a esta conclusión se realizaron varios ensayos, sin embargo, el ensayo más grande incluyó solo 156 participantes. Los resultados indican que, a pesar de la popularidad de las gafas con filtro de luz azul y las expectativas asociadas, su investigación no encontró pruebas convincentes que respaldaran su efectividad en la reducción de la fatiga visual.
- Puede interesarte: ¿Realmente el frío te enferma? Esto es lo que dice la ciencia
El equipo también llegó a la conclusión de que no había pruebas que respaldaran la idea de que los lentes con filtro de luz azul protegieran contra posibles daños en la retina. Esta falta de evidencia se debe en parte a que los estudios originales que revisaron no incluyeron la evaluación de este aspecto específico de la salud ocular. «Filtrar niveles más altos de luz azul requeriría que las lentes tuvieran un tinte ámbar obvio, lo que tendría un efecto sustancial en la percepción del color», explica el Dr. Sumeer Singh, autor del artículo.
En adición, los investigadores señalan que la cantidad de luz azul que nuestros ojos reciben de fuentes artificiales es considerablemente menor que la proveniente de la luz natural, siendo aproximadamente una milésima parte de esta última, mientras que los lentes diseñados para filtrar la luz azul bloquean solo entre el 10 y el 25 por ciento de esta luz. Es decir, aunque estas fuentes artificiales emiten luz de este tipo, la cantidad que realmente alcanza nuestros ojos es mínima en comparación con la luz natural. Además, las lentes con este tipo de filtro proporcionan solo una reducción parcial de esta exposición, lo que no bloquea una cantidad importante de la luz azul emitida por las pantallas digitales.
¿Cuál es la alternativa?
En lugar de depender exclusivamente de las gafas con filtro de luz azul, existen otras alternativas que pueden ayudar a reducir la fatiga visual relacionada con el uso de pantallas digitales.
Estas incluyen técnicas inteligentes para el uso de pantallas, como tomar descansos regulares, ajustar el brillo y el contraste de la pantalla, así como también utilizar aplicaciones o configuraciones que reduzcan la emisión de luz azul durante ciertas horas del día. Además, existen tratamientos de lentes que pueden ser añadidos a las gafas graduadas existentes, los cuales pueden ayudar a reducir la tensión ocular al mejorar el enfoque y la claridad de la visión.